Política

Progreso en ambiente hostil

noviembre 28, 2019

Hace más de una semana, el secretario de Desarrollo Económico y Portuario, Enrique Nachón García, reconoció que Veracruz no destaca como uno de los estados con mejor situación económica del país. No obstante, se mostró complacido porque durante el primer semestre de este año se alcanzó un crecimiento mayor a los últimos cinco años.

Bien, resulta que Veracruz creció económicamente por encima del promedio nacional. Cosa nada menor si nos atenemos a las condiciones en que lo dejaron tres administraciones sátrapas al hilo: Fidel Herrera, Javier Duarte y M.A. Yunes. Especialmente la de Javier Duarte de Ochoa por desbordada, casi espectacularmente desbordada. 14 años de sangría económica en medio de la patológica violencia desatada por un sociópata de poca talla, y las subsecuentes administraciones neoliberales que dejaron al estado sembrado de presas y de minería tóxica.

Desde el inicio, la llamada 4T no ha dejado de pasar por momentos harto complicados. Primero el boicot explosivo del huachicoleo a gran escala, no solamente el drenado de ductos sino el robo y puesta en venta de buques petroleros enteros en el mercado spot. Buques tanque llenos de combustible mexicano robado que salían hacia Estados Unidos, se daban su vuelta y regresaban al mismo puerto del que partían con el mismo combustible robado, sólo que ahora era para venderlo como importado.

Los problemas del país y de Veracruz son muchos y complejos. Casi todos resultado de las políticas aplicadas por gobiernos profundamente venales y apátridas. Lo hecho con el país y con el estado va más allá de la mera corrupción, es traición que debiera ser castigada y que corresponde al Poder Judicial hacerlo de forma legal y correcta.

Que el estado haya crecido por encima de la economía nacional no es en absoluto despreciable. Redefine las variables con las que se suele calificar a los gobiernos. Así que, entre horrores y hostilidades, los mexicanos tendrán más elementos para sortear la abierta hostilidad de los conservadores empecinados en hacer la guerra a los compatriotas. No hay que olvidar que el hecho de la masacre de la familia LeBarón y la amenaza del presidente norteamericano pueden corresponder al mismo método que Estados Unidos utiliza desde la guerra con España, el acto terrorista de la explosión y hundimiento del acorazado USS Maine; o Pearl Harbor; o la crisis del golfo de Tonkín, que precipitó la participación de EU en la Guerra de Viet Nam; o el escándalo Irán-Contra; o el engaño nuclear de Irak.

Si Estados Unidos es capaz de atacarse a sí mismo o dejar que lo ataquen para crear operaciones de falsa bandera a favor de sus intereses o los de sus industrias, no habría razón alguna para negar la posibilidad que ellos mismos hayan sido los instigadores del ataque a la comunidad menonita de Chihuahua.