Política

El primer año

noviembre 17, 2019

El saldo del primer informe del gobernador Cuitláhuac García puede verse desde varias perspectivas, sin que sean excluyentes unas de otras dadas las miserables condiciones en que recibió una administración gubernamental lacerada en lo institucional; tocada por la impunidad, la inseguridad y unas finanzas públicas prácticamente quebradas por la desmedida corrupción de los gobiernos de Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes. Si bien el informe procura siempre presentar los logros y aciertos, también deja ver el largo camino por transitar hacia buscar los equilibrios financieros que permitan al gobierno atender la demanda social que no es poca y que siempre será superior a los recursos disponibles.

De lo rescatable del informe del primer gobernante veracruzano de izquierda es la ruptura con el modelo tradicional de hacer y entender la política, cosa que le ha sido criticada dado que presenta un comportamiento radicalmente opuesto a lo que acostumbraba la clase política tradicional local y que al parecer, sigue siendo añorada por muchos . Lo anterior ha llevado a la estructuración de un frente político , muy similar en sus propósitos y causas al que se le confronta al gobierno federal, en el que las posiciones políticas de derecha, de la mano con esa "izquierda" aventurera que buscó cobijo primero con el PRI y recientemente con el PAN, están dispuestas a dinamitar y desestimar al mismo tiempo y a cualquier precio, la gestión de Cuitláhuac García.

No ha sido poca cosa y por ello es entendible la virulencia de los ataques en contra del régimen morenista pues lo que perdieron los grupos que manejaron a su antojo el dinero público durante los últimos sexenios fue también la capacidad de influir políticamente en la ciudadanía, comprando votos y condicionando, a cambio de lealtad política, obra y favores de toda clase. Por el lado del combate a la corrupción que ha sido parte de la oferta sustantiva del presente ejercicio gubernamental, se han alcanzado logros significativos cuyos resultados no se perciben en el plazo inmediato, sino que deberán arrojar sus frutos una vez que se estabilice financieramente el estado, dado que serán importantes los ahorros en el despilfarro y desviación del erario hacia fines electorales y apetitos de enriquecimiento personal.

La seguridad, que es la principal demanda ciudadana, junto con el empleo y el fortalecimiento de la capacidad de compra de la población, sigue siendo un tema de difícil resolución debido a que hablamos de un problema estructural, prohijado y cobijado por complicidades e intereses mutuos de los gobiernos anteriores con grupos delincuenciales; este tópico, en efecto, lleva un ritmo más lento en las metas por alcanzar y sobre él tendrán efectos las políticas públicas encaminadas a ofrecer empleo y apoyo a los cientos de miles de jóvenes cuyas circunstancias económicas y de abandono por parte de los gobiernos, los convirtieron en inagotable reserva de reclutamiento para los carteles y grupos de delincuentes.

Quedó pues el estado como ciudad romana al paso de Atila. Con todo, el estado se reconfigura desde los cimientos, cosa complicada si nos atenemos a sus males estructurales. La deuda, por ejemplo. Todo comienzo es difícil y en el plazo de un año, con dificultades pueden verse resultados extraordinarios. Habrá que ver cómo es que ya una vez tomado el control político y financiero, el gobierno de Cuitláhuac García responde a la gran expectativa ciudadana que le dio el triunfo.