Política

Crónica de una intervención

noviembre 15, 2019

El golpe militar en Bolivia es el remate de varios días de airadas protestas de la derecha racista radicalizada. El golpe puso en marcha un gobierno que revierte la decisión del gobierno del presidente Evo Morales de cancelar un acuerdo con una empresa alemana para desarrollar depósitos de litio indispensable para baterías para dispositivos móviles y autos eléctricos.

"El litio de Bolivia pertenece al pueblo boliviano", escribió David Atkins, articulista del Washington Monthly. "No a las corporaciones multinacionales". El editor analista de inversiones Argus instó a los inversores a vigilar la situación en desarrollo y señaló que la producción de gas y petróleo de compañías extranjeras en Bolivia se había mantenido estable.

El acuerdo con ACI Systems Alemania (ACISA) se dio en diciembre de 2018. La decisión para cancelar tal contrato (4 de noviembre) fue después de semanas de protestas en que los residentes de Potosí exigían la ruptura de los contratos con la empresa ACI Systems, para fabricar los materiales y baterías destinadas al mercado europeo y con otra empresa china que procesará la materia prima para Asia.

La región tiene la friolera de 50% al 70% de las reservas mundiales de litio en las salinas de Uyuni. La alemana ACISA proporciona baterías a Tesla; las acciones de Tesla subieron el lunes después del fin de semana. Todo ello catapultó la importancia del país en la próxima década: la demanda de litio aumentará más del doble para 2025. Hasta ahora tal materia prima ha provenido de Australia, Chile y Argentina. Bolivia tiene la friolera de 9 millones de toneladas jamás explotadas comercialmente, la segunda cantidad más grande del mundo.

La cancelación del acuerdo con ACISA por parte de Morales abrió la puerta a una renegociación del acuerdo con términos que brinden más beneficios a la población del área o la nacionalización directa de la industria boliviana de extracción de litio.

En junio, Telesur había informado que el gobierno de Morales anunció que estaba "decidido a industrializar Bolivia y ha invertido grandes cantidades para garantizar que el litio se procese dentro del país para exportarlo sólo en forma de valor agregado, como en baterías". El primero de octubre pasado Evo Morales inauguró el primer Instituto Tecnológico de Litio en el departamento de Potosí, con el objetivo de lograr la independencia tecnológica del país.

Desde luego no está en absoluto claro cuáles serán los próximos pasos para la industria en la Bolivia posterior al golpe.

La firma de análisis de inteligencia global Stratfor sostiene que a largo plazo, la continua incertidumbre política dificultaría a Bolivia aumentar su producción de materiales estratégicos o desarrollar un sector de valor agregado en el mercado de baterías.

En junio, el gobierno de Morales anunció que estaba "decidido a industrializar Bolivia" y que "ha invertido grandes cantidades para garantizar que el litio se procese dentro del país para exportarlo sólo en forma de valor agregado, como en baterías".

Según la firma de inteligencia global Stratfor, no está claro cuáles serán los próximos pasos para la industria en la Bolivia posterior al golpe, pero la alemana ACISA confió a la emisora Deustche Welle la semana pasada que la compañía estaba "segura de que nuestro proyecto de litio se reanudará después de una fase de calma política y aclaración".

El domingo, Morales renunció.