Política

Marihuanadas

noviembre 04, 2019

En medio del maremágnum de información y agitación causada por varios acontecimientos recientes; del fallido operativo en Culiacán, Sinaloa, por ejemplo, hasta la inusual reacción de un general profundamente asociado al régimen pasado que se duele "por lo que este gobierno ha hecho al Ejército", pero que omite la matanza de soldados habida a lo largo de 12 años de enfrentamiento bélico imbécil con las empresas criminales; la Iglesia católica veracruzana decide condenar la inminente legalización del uso de la mariguana con fines lúdicos.

Habrá que pasar por alto la tentación de señalar que la Iglesia católica justificó el prohibicionismo fanatizado en una guerra iniciada por el sociópata Felipe Calderón Hinojosa, y continuada por su sucesor semianalfabeta, Peña Nieto. 12 años de pesadilla y escenificaciones macabras en todo el territorio nacional. En algunos estados con especial saña. Veracruz, por ejemplo, y Tamaulipas.

De cualquier forma, la insensata andanada de verborrea que deliberadamente niega las decenas de estudios científicos universitarios hechos sobre la mariguana, habrá que entenderla como una presión sobre los legisladores veracruzanos con intención no tanto de impedir su legalización, como para mediatizarla. Hacerla lo menos tolerante y permisiva posible.

Precisamente es ese tipo de conservadurismo clerical el que justificó durante décadas el ocultamiento de los casos de pederastia y abusos contra todo tipo de fieles. Niños y mujeres, en ese orden. Es el que a lo largo de los 12 años siniestros en que se humilló al país y sus mejores tradiciones, respaldó y justificó las políticas gubernamentales que lo hicieron.

¿Qué pretende el clero veracruzano con su impensada y descontextualizada condena? Aunque habrá que agradecerle, eso sí, que aporte un tema que nos saque un poco del enojoso espectáculo de exhibición de corrupciones y corruptos que desarreglaron el país.