Política

Construir la paz

octubre 30, 2019

La situación de los operadores transportistas que mueven la casi totalidad de las mercancías y bienes que se consumen en este país es dramática por la completa inseguridad en la que viven. Décadas de completo abandono de la seguridad en carreteras dejadas por las recientes administraciones. La nota de esta edición da cuenta de algunas de las vicisitudes con las que lidian cotidianamente los transportistas.

Sobre bases diarias se reportan eventos, muchos de ellos fatales, asociados al problema crónico de inseguridad sistémica en la que dejaron al país los gobiernos pasados. Exigen condiciones de seguridad. La movilización de camioneros ralentizó severamente la fluidez en el centro del país.

Mientras que un operador transportista tiene que vigilar alerta cuando come en el volante lo que lleva en latas por temor a ser asaltado, la esposa del ex gobernador Javier Duarte llevará instalada en lujos su proceso de extradición.

El chabacano ejercicio de contraste sirve a modo de caricatura de la involuntaria ironía el absurdo. La vida colmada en lujos de una vergonzosa perpetradora del saqueo, frente a la miserable incertidumbre y miedo de un trabajador del volante de ser la siguiente víctima de un maleante de gatillo nervioso y pronto.

El caso se repite con una frecuencia verdaderamente penosa y a escala industrial; basta otear cómo anda el resto del país. La inseguridad carretera en el país empezó en los dos últimos años del sexenio de Vicente Fox y enloqueció con su sucesor, Calderón.

Toca ahora a los gobernados desactivar aquella lógica e imponer la de la cultura de paz que construyen.