Política

Violencia y patologías

octubre 20, 2019

La violencia es una realidad que atraviesa y se expande en todos los estamentos de la sociedad veracruzana. A la de condiciones económicas hostiles para la mayoría de las familias se sumó la violencia física. Por 12 años los gobiernos federales sumergieron al país y al estado; a los grupos sociales, a las familias, a los individuos, a las empresas y las tiendas de barrio, en suma, a todos, a la violencia de un enfrentamiento falso entre el Estado y los poderes fácticos de la economía informal del crimen organizado.

Enfrentamiento simulado que se convirtió en mal endémico del sistema. Del neoliberalismo a la mexicana que ha costado muchas vidas humanas de formas diversas pero con un final anunciado: "la muerte".

Las políticas económicas y de seguridad pública instrumentadas por los dos últimos gobiernos federales castigaron sin clemencia a la sociedad civil. La envilecieron de múltiples modos que se expresan en los feminicidios, en los crímenes de odio, que no son pocos, en el abuso a menores.

La familia como unidad básica de la organicidad social y la reproducción de valores y reglas de convivencia comunes encaja serias dificultades. Un ambiente hostil que la vulnera atemorizando a los individuos que reaccionan patológicos en contra de sí mismos y contra la familia agrediendo a los más indefensos, los niños.

Ésta es una realidad que desde luego merece atención y políticas de sanidad social específicas y variadas. Desde el rescate de los espacios públicos y de la oferta cultural y de entretenimiento capaz de contrarrestar la avalancha de estímulos consumistas que ofrecen las plazas comerciales.

Son muchos los signos de alarma por los que la sociedad veracruzana debería poner su atención sobre sí misma para empezar a sanearse. La salud psicológica de los gobernados también es materia de seguridad y salud públicas.