Política

La mujer profesionista en México: un largo camino.

septiembre 22, 2019

Durante el siglo XIX, México se vio inmerso en un fluctuante movimiento político y militar, en diciembre de 1867 bajo el gobierno del presidente Benito Juárez se expidió la Ley de Instrucción Pública en la que se reglamentó el carácter laico, gratuito y obligatorio de la educación elemental; asimismo se ordenó abrir escuelas para niños y niñas; ese mismo año se establecen, la educación secundaria para personas del sexo femenino y la Escuela Nacional Preparatoria, entre otras; abriendo un espacio para la educación formal femenina;

Hasta entonces la mujer mexicana había logrado consolidar su lugar, oscilando entre lo debido y lo tolerado, dentro una sociedad altamente conservadora, logrando proyectarse como la figura central de la vida social y coadyuvando en el desarrollo socio cultural de México. Como escribe Francis Calderón de la Barca en su libro "Mi vida en México"; quien fuera la esposa del primer embajador de España en México, señala textualmente: "en términos generales, las señoras y señoritas mexicanas escriben, leen y tocan un poco". Ya en 1875 José Díaz Covarrubias señalaba en su libro "La instrucción pública en México educación laica, gratuita y obligatoria", que lo correcto sería que esto fuera aplicado para ambos sexos; porque se consideraba que las niñas debían educarse en y para el hogar.

Instituida en 1867, la Escuela Nacional Secundaria para Señoritas fue reforma en 1878 para ampliar sus funciones en el área pedagógica; de tal forma comenzó a otorgar títulos de profesora de instrucción primaria a las jóvenes egresadas; en febrero de 1890 esta institución se convirtió en la Escuela Normal para Profesoras de Instrucción Primaria de la Ciudad de México, bajo el gobierno del General Porfirio Díaz.

Poco a poco las mujeres mexicanas fueron accediendo a la educación superior; la primera mujer inscrita en la Escuela Nacional Preparatoria fue Matilde Montoya matriculada en 1867; le siguieron Concepción y Dolores Morales en 1883 y, en 1885 Herlinda e Ignacia García; para 1900 había 50 mujeres matriculadas; muchas de ellas realizaron estudios universitarios.

Destaca Matilde Petra Montoya Lafragua, la primera mujer titulada de médico cirujano en México; quien después de un largo trayecto lleno de vicisitudes; que la llevaron a estudiar en principio la carrera de partera en la Escuela de Parteras y Obstetras de la Casa de Maternidad en Puebla, de donde egresó a los 16 años; ingresó en 1882 en la Escuela Nacional de Medicina en la Ciudad de México, donde se tituló en 1887; pionera de la medicina fundó en 1925 la primera Asociación de Médicas Mexicanas en México.

Brillante académica fue María Asunción Sandoval, la primera abogada en nuestro país; estudió en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y se tituló con la tesis, "Los derechos del hombre como base de la unidad de la legislación en el derecho civil".

A lo largo de la historia la mujer mexicana desde diferentes escenarios ha estado presente en el desarrollo de nuestro país; como madre, como trabajadora y como profesionista; su voluntad de superación académica le ha abierto los caminos a las nuevas generaciones. Actualmente la mujer mexicana del siglo XXI, gracias a su trabajo diario, destaca tanto en los ámbitos laboral como profesional; promoviendo una cultura con equidad de género.