Política

El longevo Humboldt

septiembre 15, 2019

Alexander von Humboldt nació en Berlín el 14 de septiembre hace 250 años. Murió el 6 de mayo de 1859 en la misma ciudad. Explorador de América, ingresó a la Nueva España por Acapulco el 23 de febrero de 1803 y salió de Veracruz el 7 de marzo de 1804. En su Ensayo político sobre el reino de la Nueva España (editorial Porrúa) proyecta un canal para unir Coatzacoalcos con Salina Cruz; los ríos Coatzacoalcos, Pánuco y Papaloapan los vislumbra como vías de transporte; consigna los beneficios de vainilla de Colipa, Nautla y Papantla, y de tabaco en Córdoba; informa que de la planta purgante la Xalapa (que hasta la fecha aparece en el escudo de la ciudad) se consumían en Europa 345 toneladas al año. Observó que la incidencia del vómito prieto -que azolaba desde Veracruz hasta El Lencero- disminuía en época de nortes.

La desigualdad novohispana lo indujo a escribir que en breve habría una revuelta. Siete años después el cura Hidalgo cumplió el augurio con las campanadas del 15 de septiembre de 1810.

De joven inventó la lámpara adosada al casco de los mineros y fue un entusiasta de la experimentación eléctrica. En 1817 dibujó el primer mapa de isotermas –líneas de igual temperatura-, y más tarde fue el primero en atribuir cambios climáticos a la deforestación, por lo que es justo nombrarlo padre de la climatología.

Viajó por medio mundo recopilando datos botánicos, geológicos, meteorológicos, antropológicos y económicos que difundió ampliamente. Venerado en vida a su muerte Benito Juárez lo proclamó Benemérito de la Patria, pero fue olvidado durante más de un siglo. Ahora se está revalorando y es posible encontrar múltiples videos y libros en línea sobre el personaje y su obra. Para los nostálgicos del libro impreso están en librerías La medición del

mundo, de Daniel Kehlmann, ficción que lo vuelve compañero de farra del matemático Karl Friedrich Gauss; Saberes y delirios, de José N. Iturriaga, que especula sobre sus amores americanos, y la biografía bien documentada de Andrea Wulf, La invención de la naturaleza.

Humboldt fue amigo cercano de los poetas románticos Friedrich Schiller y Johann von Goethe. Se codeó con reyes y zares de Europa pero también con republicanos de América como Thomas Jefferson y Simón Bolívar. Fue un descubridor, pero más que todo, un sabio. Un colega sintetiza así su biografía: "…desde joven fue inquieto, educado y adinerado… encantador del poder y de los sabios, longevo, solterón empedernido, viajó, descubrió y escribió mucho porque no tuvo que gastar tiempo en atender hijos"