Política

Califica el Presidente al Prian de farsantes y corruptos

septiembre 14, 2019

Si el presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido reiterativo en afirmar que nunca ha pasado por su mente el propósito de reelegirse en la Presidencia de la República, para qué lo siguen provocando y poniéndole piedritas o piedrotas en el camino –en el objetivo esencial de sepultar para siempre la corrupción y la impunidad– , cuando es público y notorio que la crisis de inseguridad y de miseria que vive la nación, es responsabilidad de quienes han saqueado y defraudado la finanzas públicas, lo que es más que elocuente con la situación en que se encuentran las industrias petrolera y de electricidad, y además, en la privatización del agua.

El hoy Presidente no engañó a nadie, por lo mismo, los más de 32 millones de ciudadanos que sufragaron el 1º de julio hablan y claro, que el mandato es irreductible y que tendrá que ir al fondo, porque no sólo barrió en la elección presidencial sino en ambas Cámaras tiene mayoría. En una es absoluta, y en la otra, relativa, lo que le impide reformar la Constitución pero, como está el orden jurídico, se pueden aprobar todas las leyes secundarias que se requieran para cumplir sus promesas de campaña, que si bien son muchas, con sus jornadas de trabajo puede y debe materializar.

En este mes destinado a la Patria , el presidente López Obrador, en forma abierta y no embozada, llama a las cosas por su nombre, pues cuando cuestiona a los panistas y priístas que se oponen a los cambios, y más, en algo que es de seguridad nacional, como la sequía o escasez de recursos públicos, y como se ha probado que el manejo de facturación falsa y la condonación de impuestos a los grandes empresarios han mermado el bienestar social, aunado a mantener una burocracia dorada con sueldos dignos de criminales que, desde una mal llamada autonomía, produce un menoscabo desproporcional a los bienes de la nación, no está diciendo nada que no haya sido público y notorio y que condenó desde su campaña.

Podría darse un paralelismo entre lo que aconteció en 1862 durante la invasión francesa, y lo que hoy sucede en el país, ante los grupos de presión que se ejerce por medio de los partidos políticos –PRI, PAN y PRD– responsables plenos del malestar social, y que el Presidente señala por sus nombres como de farsantes y corruptos por oponerse a que sea delito grave la facturación falsa, al hecho de que cuando Manuel Doblado le informa al Presidente Juárez que le ha manifestado a los franceses que México está dispuesto a "repeler la fuerza con la fuerza", y le responden que "la guerra hasta sucumbir", ello condujo a estas expresiones "en estos momentos necesitamos probar a la Francia y al mundo entero que somos dignos de ser libres", así, ahora se tiene que probar al mundo que la corrupción y la impunidad quedarán sepultados como se hizo en el Cerro de las Campanas y que el bandidaje, desde el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pasarán a formar parte de la historia ominosa del país.

Si la suerte está echada y sólo se gobierna en un momento de la vida, sin temor a las consecuencias –ya se está probando–, que no se teme a la cloaca de la corrupción y de que quienes sean los responsables hay que llevarlos a los tribunales, que dejarán de ser los instrumentos de aprovisionamiento de la complicidad e impunidad, pues se tendrá que actuar con rigor, y quien no "se porte bien", sin importar el rango, que las consecuencias se dejen sentir, sin llegar al excesivo uso de la fuerza , que es lo que quisiera la minoría enriquecida y que no se identifique a toda la sociedad como perversa, para que sea reprimida de manera indiscriminada, lo que de ninguna manera se acepta porque, por encima de todo, están los derechos humanos, pero de que se tiene que sanear y serenar al país no debe caber duda.

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