Política

Razón para el optimismo

septiembre 12, 2019

La corresponsal de La Jornada en Veracruz recién obtuvo un amparo de la SCJN para tener acceso a la información gubernamental sobre el delirio febricitante de los desaparecidos en el estado. Mujeres adultas, semi niñas adolescentes y miles de centro americanos y connacionales en condiciones de precariedad severa han desaparecido a lo largo del estado en las rutas de la migración hacia el norte.

El gobierno de Estados Unidos en la anormalidad inaugurada por el actual presidente ha dado inicio a una ofensiva verbal diplomática que reclama lo mejor de la tradición mexicana en relaciones internacionales y lo mejor del cuerpo de funcionarios abocados a América del Norte. La ofensiva estadounidense y la muy plausible asociación de las desapariciones con actividades de organizaciones o células criminales no necesariamente vinculadas con alguna empresa criminal organizada ha hecho que las autoridades federales nieguen información por la secrecía de las investigaciones.

Podría aceptarse el argumento como suficiente y conformarse como habitualmente se ha hecho por razones de la investigación policiaca propiamente dicha. Pero el rezago al respecto es directamente proporcional a lo que ha sufrido el estado en estos lustros: de terror.

El amparo a la periodista permitirá echar luz sobre una tragedia magnificada por el silencio y la falta de información, y reposicionará en la discusión pública la dimensión de la indiferencia criminal de administraciones recientes cuya opacidad en el tema probablemente sea determinada por relaciones inconfesables con las cúpulas de las empresas criminales.

Nada de esta distorsión criminal hubiera sido posible en un régimen que no fuera neoliberal. Ninguna corrupción anterior, ni las más grotescas, como la del binomio José López Portillo-El Negro Arturo Durazo, alcanzaron los niveles a los que se llegó en el régimen neoliberal pasado.

Dice el obispo católico de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, que las autoridades incumplen su labor por el asunto del asesinato de un hermano del vicario de la catedral de San Miguel Arcángel; dice también que la situación de inseguridad ha alcanzado niveles que afectan a todos los noveles sociales.

En efecto, así es. Es la situación en la que vivió el estado a lo largo de los dos últimos gobiernos completos. Peor aún, es una situación que ha empeorado consistentemente desde los primeros días que dio inicio la pesadilla del gobierno de Javier Duarte, esto incluye desde luego la administración de Miguel Ángel Yunes, quien fanfarrón ofreciera resolverlo en seis meses con drones y su autoridad. Pírrica autoridad y drones vergonzantes.

Poner nuevamente de pie el aparato gubernamental de tal suerte que no sólo sirva cabalmente a los gobernados sino que revierta y al final resuelva el tema la identificación de restos para que las familias victimadas puedan encontrar paz es un asunto que tiene fecha perentoria. De ahí que la confianza de la sociedad en la nueva fiscal sea punto menos que materia de salud mental.