Política

Más de mujeres

septiembre 11, 2019

De nueva cuenta salta insolente a la cara de los veracruzanos una evidencia de la condición misógina de la sociedad del estado: Veracruz es una de las entidades donde las mujeres son más afectadas por el VIH, y se encuentra entre los primeros lugares del país entre los que más contagios nuevos de mujeres reporta. Uno de cada diez casos de mujeres infectadas de Sida notificados en 2019 se dio en Veracruz.

La mayoría de los casos de las mujeres que han sido infectadas fue por medio de su pareja estable. Contra lo que pudiera suponerse en una sociedad que condena la infidelidad, una cuarta parte de las mujeres infectadas les fue transmitido el virus por sus maridos. Tales estadísticas pueden ser desagregadas y analizadas desde todos los aspectos posibles; la constante es que las mujeres siempre son las más afectadas. Esto evidencia el peso letal de la cultura y los modos patriarcales.

Más allá de los evidentes y deplorables arreglos sociales que desvaloran a las mujeres, los costos que ello tiene en la sociedad son devastadores. El enganche con las lógicas de la violencia con la que hemos vivido durante más de una década ha implantado el delirio macabro como modo de normalidad alterada, pero normalidad al fin. La cantidad de feminicidios, desapariciones y violaciones son evidencia grosera de los atavismos y reflejos patriarcales de la sociedad.

Es preciso escapar de tales lógicas. Es preciso intervenir directamente en la creación de una cultura de respeto y complementariedad entre géneros, que directa y explícitamente condene y denuncie los arreglos y tratos discriminatorios a las mujeres.