Sociedad y Justicia

Plantea activista desnaturalización de la violencia de género; "que no sea normal"

septiembre 10, 2019

Orizaba, Ver.- Los 117 feminicidios ocurridos en los pasados nueve meses, confirman a Veracruz como uno de los estados más peligrosos para las mujeres. Las estadísticas revelan que cada 30 días 17.7 mujeres son asesinadas en la entidad; el escenario se agrava debido a la impunidad que prevalece en los casos. En la mayoría de ellos o no hay avances en sus investigaciones o ni siquiera son denunciados.

Los datos señalan que los feminicidios en Veracruz son un tema intratable, que demuestran la incapacidad por garantizar la seguridad a las mujeres y en general a los mismos veracruzanos. Luz María Reyes Huerta, activista social en la zona, muestra una serie de datos que detallan el problema. Por ejemplo, que en la Sierra de Zongolica se han registrado al menos seis feminicidios.

"Si bien la responsabilidad de nuestra seguridad, recae en el Estado, igual es necesario que se trabaje en el tema de la impunidad; la sociedad en su conjunto, puede tener un papel sustancial en la erradicación de la violencia, hacia las mujeres, desnaturalizando la violencia de género", se señala.

La urgencia que actualmente se tiene, expuso, es que como sociedad dejemos de ver a la violencia de género como una situación normal e incluso legítima, "debemos dejar de culparlas por la violencia de la que son objeto pero además de defender a los responsables de los hechos".

Agregó que, por el contrario, debemos ser solidarios con quien es víctima de hechos como estos, "pues el papel que juega la erradicación de la violencia es fundamental pues nos lleva a repensar la indiferencia que como sociedad tenemos frente a hechos de esta naturaleza; la indolencia que mostramos cuando observamos o conocemos hechos de violencia por negarnos a intervenir en favor de las víctimas".

Los veracruzanos, comentó, demandamos la aplicación del estado de derecho, sobre todo a una vida libre de violencia, "todo eso no debe ser tarea de los colectivos de derechos humano de las mujeres, sino que es la obligación de la sociedad en su conjunto".

El tema igual pasa por la procuración de justicia, "es necesario contar con fiscalías regionales y juzgados con un alto sentido de la responsabilidad, para trabajar en los casos de agresiones en contra de mujeres. Se debe actuar con la sensibilidad que el caso necesita y sobre todo con la perspectiva de género, que debe ser una exigencia para quienes se encuentran al frente de cada uno de los casos de feminicidios".

Consideró que el cambio en la Fiscalía General del Estado es el momento para iniciar una reestructuración en las fiscalías regionales que a su vez permita una mejor procuración de la justicia, "pero esa reestructuración debe alcanzar igual a los Juzgados para evitar que se continúe con la práctica de no juzgar los delitos de género, como lo exige el protocolo para juzgarlos. Si eso sigue, entonces se abonará a la impunidad de los agresores de mujeres quienes actúan sin temor a las consecuencias legales que todo esto puede acarrearles", concluyó.