Política

POR AMOR AL ARTE: Un acto de heroísmo o de insurrección

septiembre 09, 2019

Mujeres y hombres sin nombres.

Conglomerados de personas manifestantes.

Bloqueos, discusiones, afectación social, actos vandálicos y exhibicionismo público.

La perspectiva puede dar pláticas, discusiones acérrimas y acaloradas contiendas por establecer la necesidad de ser visto, oído y de obtener respuesta a las peticiones planteadas.

Las críticas en medios, depende del contexto que se le quiera dar.

Puede ser la historia contada por los servidores públicos o la historia contada por los manifestantes.

En Norte América el derecho a manifestarse, sobrepasa ser considerado un derecho, es un acto de valentía y de heroísmo.

En México se considera un acto de afectación y para algunos de delito.

¿Cómo podemos definir entonces un acto legítimo o no?

En primer lugar, debemos establecer que en el fondo siempre deberá existir un acto legitimo que solicitar y exigir.

Para ello, suma importancia tiene el haber agotado todas las instancias correspondientes, de lo cual implica que el grupo manifestante debe atender a tener sus papeles listos para cualquier explicación, negociación y seguimiento; debe tener claro lo que pretenden solicitar; otro elemento es el de establecer un grupo pequeño que será la voz de todos y la representación; podría existir una notificación a la autoridad o instancia de la que se requiere, para que sepa las exigencias y la solicitud de posibles soluciones.

De no contestarse en tres días, la marcha, manifestación o asentamiento tendrá el derecho a no ser reprimido, si la autoridad o institución quieren evitarla, es donde se demostrará la existencia de un gobierno indolente, de puertas cerradas, donde no hay piso igualitario y que además incumple en atender a sus ciudadanos, causal de delitos, ya que la apología comienza con la violentación a responde solicitudes en términos del 8º Constitucional, seguidas de represión e incumplir un deber legal.

La marcha, manifestación o asentamiento, debe buscar que la ciudadanía sea testigo de la solicitud, pero sin afectarla.

Debemos cambiar el paradigma de nuestras acciones, plasmar un derecho y una acción de rebeldía sin caer en provocaciones y en la realización de delitos.

Recordemos que la exigencia de una causa justa, solo se refleja, si y solo si lo hacemos en apego a derecho.

Que no quede en los manifestantes, que quede en el gobierno hacer bien su trabajo. El señor Presidente de la República sabe lo que esto significa, y debería en esa experiencia crear los canales de dialogos, establecer políticas públicas de mayorías y minorias, ya que escuchar a la ciudadanía es lo que hace democrático la forma de gobierno.

Es tiempo de dejar la política isométrica, hagamos una política plana, de piso firme e igualitario, sin burocratismos, sin intermediarios.

La ciudadanía tiene el derecho humano a ser escuchada, por lo que en términos del artículo 133 Constitucional, la supremacía normativa en el País no solo descansa en la Constitución, sino también en las leyes Secundarias y en los tratados internacionales que México ha suscrito.

Ciudadano: Cuando veas una manifestación no la critiques, no los veas como insurrectos, ellos pueden estar peleando un derecho también tuyo sin que lo sepas.

Manifestante: Cuando hagas tu movimiento, respeta a los demás ciudadanos, no vandalices las calles ni monumentos, piensa que por muy legítima tu causa, debes considerar el civismo, la moral y la ética, que refleja la educación obtenida en tu casa.

Hagamos juntos una verdadera transformación.

lic_jcor@hotmail.com

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