Política

POR AMOR AL ARTE: Don Justo y Don Liberio.

septiembre 02, 2019

Cada mañana al despertar, Don Justo es metódico y ortodoxo en sus acciones, casa limpia y ordenada, mirada fija, sin titubeos, casi con formación militar.

Por su lado a dos cuadras de distancia, Don Liberio es el hombre más despistado del mundo, descuidado y sin preocupación vive sin reglas.

El día de ayer Don Justo y Don Liberio se encuentran por primera vez, cada uno se habían visto en la comunidad, pero no habían coincidido hasta ayer.

Sentados en sillas continuas, por primera vez participaban activamente en el Partido Político "El bolillo institucional democrático", mismo que los había invitado a sumarse a sus filas.

Don Justo pensaba: "Que demonios hago aquí, yo podría estar trabajando en vez de estar perdiendo mi tiempo aquí, además yo ni conozco a nadie y no creo que los candidatos sean tan honestos como para apoyarlos."

Mientras tanto Don Liberio pensaba: "Que estaba bonito el edificio y que la silla que le toco estaba muy cómoda, no le importo mucho que no conociera a nadie, pero no sabia para que había ido."

Empieza el evento y llega el candidato -con fama pública negativa, un hombre que se cree todólogo, y con videos que evidenciaban actos de corrupción-, pidiendo su apoyo para ser diputado, en eso los sexagenarios se voltearon a ver, nunca habían cruzado palabra, pero esa ocasión reconocieron esa mirada que dice ¿Este es el candidato?

Don Justo le dijo a Don Liberio: Cada día estamos peor...

Don Liberio a pesar de su forma suave de ver la vida, pensó que Don Justo tenia razón.

Nuestros protagonistas se paran y deciden irse del evento, se toman un café y Don Justo considera que la forma de gobernar deberia cambiar, que la elección de candidatos por parte de los partidos políticos debería ser escrupulosa, no poner artistas, futbolistas, ni gente que no tenga la más minima idea de administrar.

Don Liberio piensa que hay mucha razón en lo que argumenta Don Justo, pero señala que no hay forma de cambiar, que ellos son simples ciudadanos y que nunca les haran caso los de arriba.

Don Justo ferreamente le refuta a Liberio: Mire señor, la forma la hacemos los ciudadano, nosotros somos los patrones de los políticos, ellos se deben a nosotros y no al reves, no ejercemos el cambio porque somos un pueblo que no es unido y mucho menos organizado, si seguimos dejando que las cosas pasen, jamás tendremos soluciones reales. La participación ciudadana empieza con el interés de cada ciudadano en el rumbo del país, desde el momento que empecemos a tomar consciencia, interés, asi como involucrarnos en las decisiones, solo así podemos dar ese cambio.

Don Liberio pensó que si ellos eran el cambio, ¿Porque no lo hacian?, pensó que en su vida todo pasaba, pero nada cambiaría sin mover al menos un dedo. Mirando a los ojos a Don Justo, Don Liberio se enojo por la desidia de ambos y de los demás ciudadanos.

Juntos, nuestros personajes tomaron la decisión de regresar a la reunión del partido, y envalentonados subieron a la tribuna, se pronunciaron que no aceptarian nunca más a políticos improvisados, carentes de oficio, sin profesionalismo, con antecedentes de corrupción. Se manifestaron por la responsabilidad de los partidos políticos al nombrar a candidatos, se pronunciaron que no basta con desconocer a sus propuestos después de sus fechorias, sino que la responsabilidad deberia extenderse a las denuncias penales.

Don Justo y Don Liberio a pesar de ser diferentes en su forma de ser, de su individualidad, de sus pensamientos diametralmente discordantes, ellos habían encontrado una causa en común que los unía, ser gobernados, pero descubrieron algo que los unía aún más, SER MAL GOBERNADOS.

Hoy Don Justo y Don Liberio crearon un Observatorio para tener participación ciudadana.

Hagamos juntos una verdadera transformación.

lic_jcor@hotmail.com

https://observatorionacionalmex.com