Política

Olvidos

agosto 27, 2019

La hostilidad de actores políticos que medraron en el régimen de complicidades se expresa sobre bases diarias. En ocasiones con argumentos notoriamente chabacanos. Un tanto penosos, incluso. Hace apenas unos días, el presidente del PRD en el estado, Jesús Vázquez Díaz, sugirió que el proceso del ex gobernador Javier Duarte y sus recientes declaraciones son una cortina de humo para distraer la atención de los verdaderos problemas que suceden en el país. En efecto, tiene razón, el caso Javier Duarte ha sido un distractor creado por el también ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Los motivos por los que está preso son los puestos en la petición de extradición de Guatemala y son muy benignos frente a lo que tiene que explicar y rendir cuentas Javier Duarte.

En efecto, la petición de extradición del gobierno federal anterior era bastante limitada, es precisamente la razón por la que su sentencia ha sido tan benigna. Las acusaciones del gobierno estatal contra Duarte tampoco lo acusó ni investigó por lo verdaderamente importante: los miles de desaparecidos, los feminicidios y los múltiples asesinatos de periodistas en el estado.

Ésa es la verdadera cortina de humo que inicialmente hubo en la persecución, apresamiento y juicio contra Javier Duarte; y eso no lo hizo el PRI solo, sino con la colaboración del gobierno de Yunes Linares. Ex gobernador al que el Partido de la Revolución Democrática postuló y ayudó a llevar al poder aliado con el PAN. Lo mismo hizo con el malogrado ex gobernador de Puebla, Moreno Valle.

El PRD ha quedado en calidad de colaboracionista del régimen de complicidades que dejó al país es las condiciones en las que está. Ni siquiera es un partido revisionista porque ninguno de quienes hoy lo dirigen es capaz de estructurar un tesis que justifique el actuar del PRD, es un partido de colaboracionistas funcionales al régimen porque han medrado en él.