Política

Espacio ciudadano: Miguel Montalvo y sus cuentos

agosto 21, 2019

Estoy leyendo una versión preliminar del compendio de narraciones que me envió el buen amigo, ingeniero Miguel Montalvo Martínez, cuyo texto se titula Cuanto cuento del Tío Cleto, con el propósito de asimilar su contenido para después presentar ese esfuerzo creativo del huatusqueño adoptivo en un acto o ceremonia a efectuarse una vez que el libro en cuestión sea editado y publicado formalmente. En principio indico que Montalvo Martínez cumple con los cánones estipulados por los conocedores, ya que todo cuento es una narración breve, con un reducido número de personajes y con argumento sencillo; puede estar basado en hechos reales o en asuntos ficticios, expuesto a los lectores de manera espontánea y clara, sin afectaciones académicas o con purismos literarios.

Cuanto cuento del Tío Cleto es un abanico de narraciones de todo tipo, desde el asunto de un pecador que al morir y llegar ante San Pedro pretende engañarlo para entrar a los recintos celestiales, hasta el caso de un religioso que le hace trampa a Lucifer a través de una triquiñuela; también se incorporan cuentos fantásticos y sucesos históricos. En todos esos acontecimientos aparecen el Tío Cleto, el padre Sidronio y los amigos Daniel, Pedro, Jesús y Antonio, los cuales gozan y festinan la imaginación del personaje central. Hay que destacar que en ese rosario de historias e historietas se hace presente el humorismo, la crítica al fanatismo y la picardía, así como la ironía, sin dejar de lado que algunas de esas versiones tienen su lado melancólico, tocan fibras sensibles y nos hacen reflexionar en la condición humana.

Montalvo Martínez, guanajuatense de origen y veracruzano de corazón, es un ser dinámico y polifacético, de origen humilde, de honradez acrisolada y con un espíritu de servicio a toda prueba. A lo largo de su existencia se ha desempeñado como ingeniero agrónomo, como educador en centros de enseñanza del nivel medio, como instructor y promotor de bandas de guerra, y ya como jubilado se ha destacado como pintor, escritor, conductor de eventos y comunicador cultural-académico. A sus más de 8 décadas de existencia prosigue con entereza y para nada se amilana ante la problemática diversa ni ante los achaques físicos o golpes de la vida. Es todo un ejemplo para la comunidad de las montañas de la esperanza y de los cerros azules. Ha convivido con los paisanos desde hace varios decenios y aún busca nuevos retos.

Si tienen ustedes la oportunidad no dejen de acercarse al contenido de la nueva entrega literaria de Don Miguel, pues con ello se divertirá un poco y olvidará por un momento las angustias circundantes. Si bien el autor no es un clásico de la expresión escrita, tiene la virtud de comunicar con transparencia y puede establecer singulares nexos con sus receptores. En mi caso tuve la oportunidad de leer, antes de este compendio de cuentos, una novela corta y un texto donde Montalvo Martínez narra sus vivencias como estudiante. En varias de sus creaciones se dejan sentir, escritas en una prosa envidiable, y con un sentido humano, reminiscencias autobiográficas y elementos geográficos e históricos que se relacionan con ese excelente ser humano que egresó de la Escuela Nacional de Agricultura (Chapingo).