Política

Juan Bautista Lobo y García de Campos.Comercio y política veracruzana en el siglo XIX

agosto 20, 2019

Las obras de rehabilitación de la avenida J.B. Lobos en la ciudad de Veracruz han sido tema central para los medios de comunicación locales durante la semana.

Tanto por el monto de la inversión, como por ser una importante arteria vehicular que atraviesa el municipio y comunica al centro de la ciudad con el aeropuerto así como por lo interesante del nombre de la misma y la historia del personaje.

Para empezar, aprovecharé para aconsejar que se corrija el apellido, pues no es Lobos, sino Lobo.

Ahora, por lo que hace al mérito del personaje, es gracias a diversos trabajos de investigación como los de Javier Sánchez y Barbara Stein, que encontré los siguientes datos.

Para empezar, el apellido no es Lobos ni Lobo, sino Lupi, pues el abuelo se llamaba Juan Jerónimo Lupi y Berenzón, originario de Pelli, Génova.

El hijo de Juan Jerónimo, fue Juan Jácome y este castellanizó el apellido a Lobo, casándose posteriormente con Manuela Francisca García de Campos, de este matrimonio, nacieron varios hijos, entre ellos Juan Bautista Lobo y García de Campos, en la Villa de Jalapa el 1 de diciembre de 1764.

La familia Lobo se dedicó al comercio y a tejer una serie de relaciones políticas muy importantes, formando parte de cofradías y ordenes de nobleza como la de Carlos III.

Para inicios del siglo XIX, don Juan Jerónimo regreso a España con algunos de sus hijos y Juan Bautista se quedó en Veracruz, desde donde conjugó el comercio con diversos puestos políticos como miembro del consulado de comerciantes, regidor del cabildo de Veracruz, director general de tabaco, obrero mayor – algo así como director de obras públicas actual–, además de tener el contrato de instrucción del agua potable a Veracruz desde el rio Jamapa, diputado provincial y al parecer establece una fuerte amistad con Agustín de Iturbide que lo llevó a formar parte de la Suprema Junta Gubernativa como vocal y posteriormente a tener el honor de firmar el acta de independencia del Imperio Mexicano el 28 de septiembre de 1821.

Pues bien, eso es lo que encontré acerca del señor Lobo y sólo como datos curiosos sobre el importante documento de nuestra independencia y nuestra nomenclatura, con sorpresa encontré muchos nombres que nos deben sonar conocidos. Usted, querido lector, dirá si no ha escuchado hablar de José Isidro Yáñez, José Miguel Guridi y Alcocer, Francisco Manuel Sánchez de Tagle, José Manuel Velásquez de la Cadena, Nicolás Campero, Juan Bautista Raz y Guzmán, Isidro Ignacio de Icaza (¿Icazo?) y Juan María Cervantes y Padilla.

Tal vez el día de hoy se sienta usted afortunado por conocer el nombre completo de algunas calles del municipio de Veracruz, ya tendrá tiempo de presumir con sus nietos o amigos de que usted sí sabe mucho ■

Fuentes:

La Familia Monteverde y Antillón en Nueva España, Javier Sánchez pág. 125-126

Crisis in the Atlantic Empire, New Spain 1808-1810, Barbara H. Stein. Pag. 125