Política

Editorial

agosto 18, 2019

Asomo verosímil de esperanza

De a poco pero sin pausas van uniéndose las piezas que apuntan hacia lo que, eventualmente ,se puede convertirse en un mega proceso judicial en contra de conspicuos personeros del régimen anterior. En Mayo fue detenido en España Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México. A principios del mes pasado fue detenido en la Ciudad de México el abogado Juan Collado, pocas semanas después se detuvo a Rosario Robles Berlanga; el viernes por la noche fue detenido en Argentina Carlos Ahumada, el empresario argentino protagonista de los video escándalos que involucraron a destacados miembros del PRD en vísperas del proceso electoral del 2006. Dicho de otro modo, empiezan a darse condiciones objetivas para dar inicio al proceso de esclarecimiento real del fraude que hundió en esta la escalada patológica de violencia que ha marcado al país para siempre y del que llevará su tiempo recuperar y desintoxicarse. La FGR pedirá sea extraditado a México; de llegar, es de esperarse que grandes resistencias legales y una cauda eventos y declaraciones distractoras, ya sea para desviar la atención de lo sustantivo o para el contra ataque. Lo que está en curso cimbrará más de un pacto de silencio. Y nada tiene que ver con los procesos simulados que el gobierno de Yunes Linares emprendió contra los colaboradores de Javier Duarte, de los que todos están libres o en arresto domiciliario.

Los odios y las fobias del exgobernador Yunes son reales e intensos, pero nada de eso vale cuando se trata de cuidar el sistema de complicidades y acuerdos que garantizaron por décadas la obscena apropiación que los gobernantes del régimen.

Mientras, la Secretaría de Seguridad Pública ha pedido al abogado del exgobernador convertido en fiscal investigar a su patrón por su probable involucramiento en el asesinato de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano toda vez que ella misma había denunciado hostigamiento por parte del exgobernador panista.

Pero mientras el churrigueresco abigarramiento del régimen de complicidades se va aclarando entre saltos y contingencias, los gobernados continúan como pagadores solidarios del mundo de venalidades que enriqueció a un puñado de sátrapas a costa de hundir a millones en la miseria.

Las víctimas familiares de los miles de desaparecidos protestaron por la evidente justicia nugatoria que el el señor Winckler tiene la misión de perpetuar mientras dure en el puesto.

Dolor y saldos por cobrar hay suficientes, sobran. Pero ésta vez la posibilidad de satisfacer el reclamo de justicia y cerrar heridas terribles es real, en absoluto simulado. Al tiempo.

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