Política

FALANGES: legislativo: ni ciudadano, ni eficiente

agosto 16, 2019

lmaury_cruz@hotmail.com

El Congreso de la Unión no es ciudadano porque de los 500 diputados federales, 200 son plurinominales; de los 128 senadores, 32 son de primera minoría y 32 de representación proporcional. En el Congreso de Veracruz hay 30 diputados de mayoría relativa y 20 diputados de representación proporcional. Es decir, acceden a un puesto legislativo utilizando la concertación partidaria, no la votación popular. Esto significa que la mitad de los senadores y el 40% de diputados federales y locales no son populares.

Tampoco hay un rango de eficiencia legislativa aceptable, hay una falta de conocimiento de técnica legislativa y desconocimiento administrativo-político y corrupción. ¿Acaso usted cree que no hubo compra de conciencia de legisladores en la mediocre intentona de destitución del Fiscal de Veracruz? ¿Usted volvería a votar por estos legisladores para futuros puestos de elección popular?

Aunado a esto hay una falta de compromiso, de visión política y de Estado de las dirigencias partidarias, que optan por la sola popularidad de personajes que con frecuencia carecen de formación política e instauran a impopulares en curules plurinominales, de primera minoría y de representación, que tienen antecedentes delictivos, señalamientos de corrupción, sesionar en estado etílico y tener conflicto de interés. En enero del presente año en la comparecencia del Fiscal General Veracruz, María Josefina Gamboa Torales, diputada del PAN en el Congreso de Veracruz, generó una riña afuera del auditorio Sebastián Lerdo de Tejada, además en julio de 2014, siendo directora del Instituto de la Mujer del Boca del Río, Veracruz, atropelló a un joven quien murió.

Efectivamente hay legisladores competentes, pero la gran mayoría padecen oligofrenia política y administrativa. El poder legislativo debe ser popular y por ello deberían desaparecer los legisladores no electos popularmente. Esto es una partidocracia, no un estado democrático de derecho.

Cada partido político debería generar cuadros para la función pública, pero están más preocupados por los recursos públicos que recibirán que por una formación administrativa, social, política, económica y jurídica de sus cuadros y candidatos. La solución a las necesidades, las demandas actuales y las emergentes requieren legisladores competentes. ¿Acaso no sería preferible contar sólo con legisladores electos popularmente?

El legislativo debe ser popular, pero la popularidad no basta, es necesario la eficacia y eficiencia parlamentaria. Es tiempo de pensar cómo gobernar ciudadanamente al legislativo. Resulta sensato pensar en un control de constitucionalidad ciudadano, no jurisdiccional, es decir, un sistema de contraloría y sanción ciudadano que permita reconocer y castigar el desempeño público de los legisladores. De tal forma que el legislador ineficiente y/o corrupto no vuelva a estar en una boleta electoral, u ocupar una curul plurinominal. Teniendo como primer criterio sólo legisladores elegidos por el voto popular y como segundo criterio el debate político de altura.

El poder legislativo federal y local tiene como actividad sustantiva legislar, ser un contrapeso al ejecutivo en materia presupuestaria (ingreso y egreso público), competencia para juicio político y de procedencia. En estas materias es evidente la necesidad de elevar la formación y el debate político, reducir la propagada política vacua, reducir los tiempos del proceso electoral, con ello se bajarían los gastos de campaña. Es urgente incentivar la discusión política al interior de los partidos y entre ellos, teniendo como eje central la solución de problemas en virtud de las necesidades sociales, económicas y políticas en relación al binomio Estado-sociedad. La discusión política no debe estar en función de los intereses personales de los dirigentes partidarios. ¿Qué esto no lo debe incentivar el INE y el OPLE?, cobran bien y nos quedan a deber.

¿Acaso si escucháramos discutir a futuros candidatos a las curules legislativas no tendríamos un mejores referente para votar?, ¿acaso esto no sería una campaña política entre los mejores parlantes que se ratificaría en una votación popular? Hay que circunscribir la política partidaria al terreno del debate y la propuesta política y someterla a la crítica ciudadana.

Es ingenuo pensar que no habrá movilizaciones, negociación y concertación política, esto es connatural a la vida partidaria, el problema es cuando esto viola derechos políticos, pero mientras se salvaguarden la equidad en la contienda electoral es legítima. El otro problema son los recursos ilícitos en las campañas. Se requiere una verdadera auditoria y trasparencia.

Resulta evidente ciudadanizar a la política y politizar, no partidizar, a la ciudadanía. Por ello, ¿no cree que deberían desaparecer los diputados y senadores que no sean elegidos por voto popular?, ¿acaso no es imperante incentivar el debate político para la solución de problemas?, ¿usted piensa que esto les importa a los partidos?, ¿qué podemos hacer ante esto?…