Política

#RenovarPoderJudicialYa

agosto 12, 2019

Hace unos días, en Zapopan, Jalisco, un juez federal fue sustituido e inhabilitado por 10 años acusado de hostigamiento sexual y laboral. El Consejo de la Judicatura Federal apuntó que la responsabilidad de los juzgadores no solamente radica en su actuar como impartidor de justicia sino que su ética profesional y comportamiento son igualmente importantes en su papel de servidores públicos. Hace unos meses, en febrero, dos magistrados federales de circuito en Campeche fueron también largados por diversas faltas, entre ellas actos de corrupción.

Y es que sucede que los últimos gobiernos han tenido el prurito preventivo de empujar para nombramiento de jueces federales a modo. Eduardo Medina Mora es ejemplo referencial. Desde finales de julio pasado, los jueces han estados sometidos a un escrutinio severo por parte de la sociedad y algunos medios informativos.

La sociedad ha convocado por medio de redes a una marcha en contra de jueces corruptos. Ello deriva de haber otorgado varias suspensiones de juicio a personajes clave en casos de corrupción en México, la movilización surgida desde el entorno digital para #RenovarPoderJudicialYa, se difunde entre los participantes la convocatoria para marchar en la Ciudad de México. Es una iniciativa social surgida desde junio pero ha migrado a varias plataformas. La iniciativa surgió desde el 2018 a través de Change.org, donde el Poder Judicial ha acumulado decenas de peticiones emitidas desde diferentes localidades de la República.

La protesta que emergió en las últimas semanas en contra de jueces y magistrados no es una simple movilización virtual de Twitter o surgida en respuesta a temas coyunturales cuya polarización se amplifica en redes. Al contrario, tiene su origen en un añejo acumulado de años de diversas denuncias públicas dirigidas a distintos órganos del Poder Judicial que se intensificaron durante el impresentable sexenio anterior, en el que la degradación de la percepción ciudadana del Estado de Derecho fue abrumadora. El enojo ciudadano contra el Poder Judicial deriva de varios años de denuncias públicas contra órganos del Poder Judicial. Dicho de otro modo, una movilización surgida de los que han pagado las consecuencias de un sistema de justicia tomado por la venalidad generalizada.

El amparo otorgado a Romero Deschamps es un buen ejemplo.