Política

Los famosos costos

agosto 11, 2019

La acelerada dinámica en la que ha entrado el país, con frecuencia provoca consecuencias indeseadas que impactan sectores o áreas sensibles a los desajustes, por la cascada de reajustes y redefiniciones de decisiones, y políticas públicas. Esto se ha hecho notorio en áreas socialmente sensibles. El caso de las guarderías es referencial. Pasa lo mismo ahora con la decisión de suspender del Seguro Popular. Se señala que eso habrá de afectar a los pacientes de cáncer que reciben una ayuda sustantiva para sus tratamientos. Es verdad.

Las razones para suspender el esquema de tal seguro es que padecía una corrupción sistemática.

Los procesos de acreditación en el Seguro Popular estaban muy poco desarrollados, al grado de que se ha descrito al Seguro Popular como una simulación.

El 40% de los servicios de salud no acreditaron y actualmente, sólo la mitad de los sistemas estatales tiene acreditados sus servicios de salud. Además, el gasto que deben desembolsar los beneficiarios ronda el 45 por ciento de los medicamentos. Poca ayuda representa eso para los usuarios del Seguro Popular que viven en condiciones que fluctúan entre la precariedad y la precariedad extrema.

La aproximación de los actuales tomadores de decisiones es el acceso a los servicios bajo el modelo de Atención Primaria y que se permita el acceso a servicios de alta complejidad que requieren las personas.

Esto implica la redefinición e incluso reingeniería de la infraestructura actualmente existente.

Es razonable suponer que esto será gradual, por lo pronto, el gobierno obligadamente deberá reforzar los servicios para la población abierta y, simultáneamente, corregir y elevar los servicios de atención para esta población en las instituciones originales de seguridad médico social.

Por lo pronto, el gobierno debe tener presente que quiénes primero pagan los costos de las redefiniciones son, precisamente, los usuarios que sí han recibido ayuda en tratamientos costosos y compensarlos.