Política

Carretera prometida por Cuitláhuac en Poza Rica lleva cuatro meses de retraso

julio 24, 2019

Poza Rica, Ver.- Colonos y propietarios de establecimientos comerciales afectados por la obra de repavimentación de un tramo de mil 60 metros en la carretera a El Tajín, amenazan con tomar dicha vía de comunicación como medida de presión para que se agilicen los trabajos por parte de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), luego de las pérdidas económicas y demás afectaciones que les ha representado por los cuatro meses de atraso que presenta.

La dependencia a cargo de dos pozarricenses, Elio Hernández Gutiérrez, como secretario, y Fernando Elías, como subsecretario, realiza en esta ciudad la obra de repavimentación de la carretera Poza Rica-San Andrés, la cual fue anunciada por el gobernador Cuitláhuac García Jiménez para ser concluida antes del festival Cumbre Tajín; sin embargo, a cuatro meses de distancia, los trabajos presentan un marcado retraso.

Un grupo de vecinos solicitó el respaldo de las autoridades municipales para exigir a la SIOP que acelere los trabajos y brinde soluciones a posibles afectaciones ante la cercanía de la temporada de lluvias.

José Luis Isaac Herrera Garrido, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del Totonacapan, explicó que la empresa encargada de la obra coló las losas de concreto sobre la superficie asfáltica, elevando el nivel de la carretera en 30 centímetros en promedio, lo que ocasiona que la mayoría de las viviendas y establecimientos comerciales quedaran por debajo y, en algunos casos, incomunicadas.

La proyección de la obra era un bulevar de cuatro carriles de los que se construyeron solo dos en ambos sentidos, además de que no cuenta con acotamientos que permitan que el transporte público pueda orillarse.

Cuenta con un camellón, que tampoco ha sido concluido, por lo que peatones no tienen donde detenerse para cruzar la vía, arriesgándose a ser atropelladas. Además, señalan que han ocurrido constantes accidentes vehiculares en esa zona.

Durante los siete meses de la obra, los comercios quedaron vacíos; la mayoría tuvo que prescindir de sus empleados, ante la imposibilidad de continuar cubriendo los salarios por las bajas ventas. Otros más han cerrado sus puertas.

Otro de los inconformes recuerda la última visita realizada por el gobernador Cuitláhuac García: "Todos querían fotos, la firma, pero no se trataba de eso, sino de cuestionarle la obra". Ahora, su taller de torno, que en anteriores ocasiones se ha inundado hasta 40 centímetros de altura, corre el riesgo de superar ese nivel.

La señora Irene Herrera, quien tiene su domicilio frente a la carretera, apenas y tuvo tiempo de sacar su vehículo de su casa, el cual no ha podido estacionar nuevamente dentro de su propiedad, luego de que la constructora destruyera el acceso, sin que hasta la fecha lo haya rehabilitado. Cuenta que una de sus familiares lleva todo este tiempo sin poder mover ninguno de sus dos automóviles por ese mismo motivo.

Habla de violación a sus derechos porque no hubo una consulta previa, ni tampoco se les informaron los detalles de la misma. Además reclama el hecho de que los alumnos de las escuelas ubicadas a ambos lados de la carretera corren un elevado riesgo al cruzar, porque retiraron una boyas que tampoco han sido reinstaladas.

Inclusive el hospital regional del ISSSTE también fue afectado cuando la constructora bloqueó el acceso.

El edil comisionado en Tránsito y Vialidad, Eloy Núñez, se ofreció a servir de enlace con el Gobierno del Estado y se comprometió ante vecinos a que, si no toman acciones, se dará parte al Gobierno federal.

"No son ocurrencias, estamos conscientes de las afectaciones a los vecinos. Físicamente vemos que no hay acotamientos, sé que vienen tiempos de lluvias y será un caos, no hay buena logística, tenían que terminar la obra y el tiempo se está agotando".

En entrevista previa, el regidor comisionado en Obras Públicas, Félix García Bustos, comentó que la SIOP ha anunciado un recurso para la conclusión de la obra, pero tampoco cuenta con una fecha para la ejecución de la misma.

"Si es necesario tomaremos la carretera", expresó Román Vázquez, propietario de un comedor ubicado a orilla de la carretera.