Política

Conceptuales

julio 18, 2019

La triada de partidos que signaron el pacto de impunidad que definió el sexenio de Enrique Peña Nieto se duele ante la velocidad de las decisiones del gobierno federal. Diputados locales de sendos partidos afirman que la decisión del ex gobernador Duarte de dar a conocer un video –momentos antes de ser detenido–, en el que anuncia su detención pactada con el entonces secretario de Gobernación, Osorio Chong, es un montaje. El video por sí solo desarma la elaborada narrativa de la detención del personaje mostrada por el gobierno federal anterior.

Sin muchos pudores los diputados argumentan que el video es un montaje. Y sí, desde luego lo es: un montaje armado por el propio Javier Duarte para asegurarse un arma defensiva que compensara en algo la nula credibilidad que el gobernador concedía a sus ex asociados. Lo que sugiere la calidad y nivel de los personajes que tuvieron las decisiones sustantivas para el país en sus manos durante seis años. Largos años, por cierto, porque, por corrupción, el país continuó sumergido en la carnicería en que lo metió Felipe Calderón.

Esos partidos fueron los que firmaron el acuerdo marco para sacar del escrutinio público las decisiones del interés público: el Pacto Por México.

La locuacidad del ex gobernador veracruzano no revela tanto su capacidad para adaptarse a circunstancias adversas y renegociar, como a la calidad de las relaciones y acuerdos que hicieron de la administración pública una batería muy diversa de negocios privados. El verdadero programa de "oportunidades" de la administración de Enrique Peña Nieto. Habrá que recordar que los casos de corrupción obesa no se limitaban a los gobernadores Javier y César Duarte, también están los casos de OHL, el caso Padrés en Sonora, Oceanografía, el ex gobernador Tomás Yarrington, el de Arturo Montiel, el caso Moreira, ex gobernador de Coahuila, o la filtración de los Panamá Papers que vinculó a políticos de alto rango y empresarios, entre ellos, los mexicanos Ricardo Salinas Pliego, el narcotraficante Rafael Caro Quintero y Juan Armando Hinojosa Cantú, propietario de Grupo Higa, mencionados en los documentos filtrados al diario alemán Süddesutsche Zeitung, ello como parte del caso de Mossack Fonseca, una empresa panameña especializada en la gestión de patrimonios.

Sin olvidar, por supuesto, el caso de la casa blanca de las Lomas.