Política

La faena . Duarte, la apología de un criminal

julio 17, 2019

Por más que se le atribuya valor periodístico y se pretenda justificar la súbita y sospechosa irrupción en medios de todos tamaños y colores de las declaraciones desde el Reclusorio Norte del exgobernador Javier Duarte, la verdad es que en el fondo se trata de la apología de un criminal social...Aunque suene exagerado pero el comportamiento de Duarte como gobernador fue el de un individuo sin empatía social, proclive a resolver las desaveniencias con su fuerza pública; en su gobierno se cometió la mayor cantidad de asesinatos de periodistas que mandatario alguno lograra conjuntar; se sistematizó el saqueo del erario comprometiendo el futuro del estado ; se sembraron infinidad de fosas clandestinas y las historias de terror menudearon a tal grado que perdieron relevancia, por citar algunos ejemplos de lo que no debe hacer un gobernante...Por esas razones es equivocado darle voz a quien con su inmensa corrupción y ambición -pero además atribuyéndole status de víctima del sistema- hizo inviable el futuro económico y social del estado, contribuyendo como medios a la desmemoria histórica ...Igualmente, atribuirle categoría de veracidad a la increíble defensa que hace de sus circunstancias como gobernador es ofensivo para un pueblo que en su desesperación por deshacerse de alguien tan nefasto, optó por darle su voto al panista, Miguel Angel Yunes Linares, otro personaje que nada le tiene que envidiar a Duarte de Ochoa en lo que hace a su larga historia de corruptelas y comportamiento oscuro como figura pública...Así pues, quien ha sido fehacientemente señalado de ser el responsable del quebranto generacional del estado de Veracruz; de llevar a decenas de empresas a la quiebra como producto del robo y extracción sistemática de los recursos públicos que hizo el cordobés junto con su círculo allegado; de prohijar la más insólita violencia institucional en contra de la población en general cuando en su tenebrosa administración se cometieron atrocidades con jóvenes, estudiantes y campesinos; desaparecieron cientos, acaso miles de personas sin dejar rastro ante la inacción o ¿complicidad? del aparato policíaco que manejó a su antojo Arturo Bermúdez Zurita, distinguido por Duarte como uno de sus más queridos amigos y colaboradores, ahora es producto noticioso altamente rentable...Ante esta circunstancia coyuntural que permite darle "rentabilidad periodística" al testimonio de un delincuente, pareciera que la lista de agravios cometidos por el recluso en contra del pueblo veracruzano es cosa menor y ayuda a dejar en el olvido la magnitud de los actos de quien ha sido señalado como ejemplo perfecto de la corrupción institucionalizada en todas las vertientes posibles que puedan darse en el ejercicio del poder, incluyendo por supuesto, el uso indiscriminado de la fuerza pública para satisfacer sus fines personales ...Es relativamente fácil para cualquier medio subirse a esta parafernalia mediática, cuyos orígenes aún son difíciles de comprender y que ha logrado hacer que Duarte se convierta de un día para otro en una víctima del sistema; sin embargo, ni la ineptitud y liviandad del Fiscal oaxaqueño-veracruzano, Jorge Winckler; o los tratos y acuerdos con el exsecretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong para entregarse a la policía y lograr que Karime Macias, su inocente consorte, quedara a salvo del saqueo, pueden considerarse como factores clave para que el expriísta tenga el rejuego actual...En realidad, el responsable de todo lo anterior es el mitómano exgobernador panista-perredista Miguel Angel Yunes Linares a quien Duarte le debe agradecer la oportunidad de vengarse tanto de éste su odiado enemigo como del "incumplimiento" del pacto realizado con el gobierno de Enrique Peña Nieto...Es Yunes quien sentó las bases de la resurrección de Javidu con la simulación que hizo de supuestos decomisos de propiedades; de atribuirse a su esfuerzo personal la aprehensión y lograr que su corrupto homólogo pisara la cárcel así como de la persecución y encarcelamiento temporal de algunos miembros de la "pandilla duartista" , por cierto, hoy día, se encuentra totalmente libre y sin culpa alguna del latrocinio cometido... Por lo pronto, Duarte como estrella mediática inflada por la estéril disputa de los auditorios y lectores, esta por convertirse, con sus delaciones e infidencias, en el juez que colocara los últimos clavos al ataúd de ese priísmo que tan bien representa, como al del panismo-perredismo que tiene a la familia de Yunes Linares como la insignia de la política....Y de paso, poniendo en entredicho el papel de los medios como perpetuadores de la memoria colectiva . Fotografia de Plano Informativo)