Política

Reestructuración de deuda se pensó sólo para bienio yunista

julio 12, 2019

La reestructuración de la deuda realizada durante el gobierno panista costó mil millones de pesos que fueron pagados a una empresa americana y a otros despachos de la Ciudad de México, no dejó un beneficio ni a mediano ni a largo plazo para Veracruz, mencionó el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco.

Explicó que tal como se llevó a cabo la reestructuración, se hizo para solo tener un ahorro en el gobierno yunista, con la intención de nuevamente reestructurar y pagar otros mil millones de pesos.

Sobre la versión del ex secretario de Finanzas, Guillermo Moreno CHazzarini, quien dijo que únicamente se pagó 150 millones de pesos por todo el proceso de la reestructuración de la deuda, señaló que es falso, pues en realidad se pagaron poco más de mil millones de pesos.

José Luis Lima Franco indicó que está plenamente documentada esta situación y lamentó que no se buscaron las mejores condiciones de pago para Veracruz, pues se contrataron tasas de interés muy elevadas, además que proponían un abono a capital muy elevado a partir de este año.

"Ellos pensaban ganar la elección y sin duda planeaban efectuar otra reestructuración de la deuda y pagarían otros mil millones de pesos. Nosotros pretendemos reestructurar con mejores condiciones de pago a Veracruz y con un costo mucho menor, no vamos a pagar cantidades tan elevadas", añadió.

Insistió en que el ahorro que se obtuvo por la reestructuración de la deuda pública en la administración yunista se perdió por el pago a las empresas extranjeras encargadas de todo el proceso, por lo cual no hubo ni un beneficio.

Por ello, en la actual administración estatal ya se analiza la posibilidad de efectuar una nueva reestructuración de la deuda pública, enfocada principalmente en obtener mejores tasas de interés.

Lima Franco consideró que la reestructuración pasada fue negativa por dos aspectos, el primero porque si bien se obtuvo un ahorro, se perdió con los costos pagados a los despachos; y el segundo fue que las tasas de interés no fueron lo suficientemente bajas, de acuerdo al mercado disponible en ese momento.