Política

Proyecto Lankahuasa, de extracción de gas, de los mayores fracasos de Pemex

julio 08, 2019

Poza Rica, Ver.- En 2002 se anunció como uno de los megayacimientos encontrados por Petróleos Mexicanos en aguas del Golfo de México; para Lankahuasa se proyectó un presupuesto de 3 mil 762 millones de pesos para los siguientes 16 años. La nula producción y filtraciones terminaron con las esperanzas. Actualmente, la francesa Nuvoil se encarga de la Estación de Procesamiento en Raudal, Nautla, mientras los obreros mexicanos se mantienen a disposición en el Despacho de Guardias, en espera de ser asignados a algún centro de trabajo.

La construcción de Lankahuasa, ductos y estación de procesamiento dieron inicio en 2002. La inversión total requerida durante el periodo 2002-2018 era de 3 mil 762 millones de pesos, de los cuales 2 mil 777 millones se refieren a actividades estratégicas y 985 millones de pesos se destinarían a actividades de carácter operacional, según información publicados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), disponible en http://sinat.semarnat.gob.mx/dgiraDocs/documentos/ver/estudios/2003/30VE2003G0004.pdf

De acuerdo con información del portal de transparencia de Pemex, disponible en http://www.pemex.com/transparencia/Documents/2018-mdylb/29_LB_PEPProducciondeHidrocarburos.pdf, en su punto cumbre, Lankahuasa produjo 91.7 millones de pies cúbicos de gas; no obstante, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNIH) refiere que la producción máxima alcanzó 107.807 millones de pies cúbicos de gas en ese mismo año, una diferencia de 16 Mmpcd (https://produccion.hidrocarburos.gob.mx/#).

La estación se encuentra a 4 kilómetros de la localidad El Raudal, donde se ubica el Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina, un área donde se registra la anidación de quelonios; sin embargo, Semarnat desestimó las afectaciones al medio ambiente por la no existencia de humedales o que no se encuentra registrada como zona natural protegida.

En abril de 2014 se registraron filtraciones en la plataforma marina. Aunque Pemex informó que procedió a la revisión, organizaciones ambientalistas solicitaron el apoyo de la Secretaría de Marina para realizar una investigación alterna.

La prácticamente nula producción de gas desde el 2012 provocó el cierre del centro de trabajo para los obreros de Pemex, aunque la parte sindical asegura que no se perdió una sola plaza en el proceso.

"Raudal estuvo mal planeado por la administración de Pemex; nació con una estructura pensada para una capacidad volumétrica muy alta, pero la falta de inversión provocó que la empresa cancelara o suprimiera ciertas áreas", comenta en entrevista José Juan Soni Solís, secretario general de la Sección 30 del STPRM.

Asegura que a la fecha ningún trabajador ha perdido su plaza, aunque se encuentran a disposición en el Despacho de Guardias para ubicarlos en un área acorde a su especialidad.

"No estamos de acuerdo porque hay una compañía ahí trabajando, Nuvoil, en las dos compresoras. La incongruencia es que se prefiera la mano de obra externa, más cara, que a los trabajadores mexicanos, a los que hay que ir buscando donde acomodarlos de acuerdo a sus categorías".

Después del cierre de Petroquímica Escolín asegura que no se ha registrado la reducción de plazas, logrando en ese caso el reacomodo de 400 trabajadores en otros centros de trabajo, además de las 200 jubilaciones anticipadas.

El Campo Soledad es otro que también fue cerrado porque dejó de producir, por falta de mantenimiento a compresoras. De este centro de trabajo aún permanecen nueve trabajadores a la espera de ser reasignados.

Acusan que los cierres de estas instalaciones se deben a una mala administración de los recursos para mantenimiento y no a fallas atribuibles a los trabajadores, quienes ante las carencias han tenido inclusive que inventar mecanismos para mantener la operatividad.

Con los recientes hallazgos anunciados por Pemex, los trabajadores confían en que se reactive el trabajo para los obreros, pero para ello se necesita más que la palabra del Presidente.