Llama arzobispo a luchar contra mineras y presas
julio 01, 2019 | De la Redacción

Empresas extranjeras dedicadas a la minería e hidroeléctricas insisten en instalarse en Veracruz, a pesar de que sus proyectos ocasionarán la destrucción de la naturaleza, terminarán con las vidas y la economía de las familias, señaló el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios.

Al realizar la misa de medio día en la catedral metropolitana, el sacerdote expresó que la Iglesia católica ha mostrado durante décadas su simpatía con las causas sociales, como lo es la defensa del medio ambiente.

"Nos quieren instalar minas en la zona de Actopan, toda esa región que llega hasta el municipio de Yecuatla, toda esa cuenca y ciertamente es una destrucción", expuso.

Explicó que los dueños de las empresas mineras llegaron a Veracruz, "encuentran un paraíso y lo convierten en un infierno. Sacan los minerales que hay en esos lugares y dejan todo el desastre a la gente del lugar. Por eso vemos que no es conveniente".

El arzobispo también se refirió al daño al medio ambiente que causan las empresas hidroeléctricas al tratar de plantarse en los ríos de Veracruz, como es el caso de las cuencas del Jalcomulco y La Antigua.

Reyes Larios afirmó que los miembros de la iglesia católica también "hemos luchado contra las presas que querían establecer en el río Los Pescados, por donde está Jalcomulco, Apazapan y toda esa zona".

Reyes Larios explicó que si los gobiernos federal, estatal y municipal permiten la llegada de empresas hidroeléctricas al río Jalcomulco, esto "representaría matar una zona turística que es muy importante para mucha gente".

Acusó que las empresas extranjeras dedicadas a la minería o hidroeléctricas, ni siquiera consultan o avisan a la población sobre los proyectos que traen, sino que empiezan a hacer las obras. Asimismo, dijo que estas empresas llegan con intenciones de apropiarse del territorio veracruzano, y empiezan "a comprar barato terrenos y hacer obras para buscar el beneficio para esas mismas compañías".

Finalmente, invitó a la población en general a "estar muy atentos y luchar en favor de los hermanos que defienden su entorno natural" en los municipios de Alto Lucero, Yecuatla, Actopan, Jalcomulco y Apazapan, entre otros más.

El arzobispo concluyó señalando que si se quiere ser un auténtico cristiano se debe participar en la defensa del medio ambiente, y evitar situaciones como la agresión a la familia y a las mujeres:

"Tenemos muchas situaciones difíciles; situaciones de muerte, hay mucha violencia, inseguridad, agresiones contra la familia, necesitamos más unidad y solidaridad unos con otros".

Violencia se recrudece: obispo

Desde hace "dos años a la fecha" la situación de inseguridad se ha recrudecido, opinó el obispo de Córdoba, Eduardo Patiño Leal. El sacerdote dijo que la Diócesis a su cargo congrega 28 municipios, cuyas iglesias se han visto en la necesidad de modificar los horarios en las zonas consideradas de más riesgo, pues cierran sus puertas a las 18 horas.

Recordó que en 15 días hubo robos de manera consecutiva en capillas, todos los casos se denunciaron ante la Fiscalía. Por ello en algunos puntos se han adoptado medidas de seguridad como reforzar entradas, así como recortar horarios, entre otras acciones.

Sin reconocer si existe temor por parte de los sacerdotes o de la feligresía expuso que los mecanismo de seguridad que han adoptado han sido en un acuerdo común, a fin de evitar exponerse a la inseguridad.

La paciencia tiene un límite: sacerdote

El vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez, señaló que aunque las autoridades estatales insisten en que la gente debe tener paciencia para que haya paz, también éstas deben entender que la paciencia del pueblo tiene un límite. "Los ciudadanos necesitan experimentar la paz y una buena seguridad también, aspectos con los que desafortunadamente no se cuenta hoy en día", dijo.

En el marco del inicio de labores de la Guardia Nacional en todo el país, refirió: "tengo unos amigos que recién regresaron de un viaje del extranjero y me platicaban de lo diferente que es la vida allá, pues las familias salen por las noches a caminar, mientras que los niños van a sus escuelas solos, contrario a lo que ocurre en el país".

Mencionó que si bien es cierto que la ciudadanía debe tener paciencia, también debe haber eficiencia por parte de las autoridades, porque la paciencia del pueblo también tiene un límite y luego se crean otras circunstancias que empeoran o conflictúan más, por lo que espera que se vayan dando los pasos necesarios para el restablecimiento de la paz y la seguridad social en el Estado.

Helkyn Báez dijo que la seguridad tampoco se puede alcanzar de una forma represiva, sino mediante la reconstrucción del tejido social. El católico señaló que en el inicio de los trabajos de la Guardia Nacional se debe tener esperanza, pues no se puede descalificar a una institución que apenas empezará a actuar. "Esperamos que funcione de acuerdo a un respeto a los derechos humanos y un recto manejo de la fuerza para brindar la seguridad que la población espera".

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