Política

La huella del dinero

junio 11, 2019

El alarmante incremento de los niveles de inseguridad tanto en el país como en la entidad veracruzana requiere de un cuidadoso rediseño institucional y al parecer por ahí van los esfuerzos del gobierno federal. Ya con anticipación el empresario especializado en temas de seguridad, Alejandro Desfassiaux publicó el libro Cómo poner un alto a la inseguridad en México, donde delinea cinco ejes básicos para atender ese fundamental aspecto de la gobernabilidad del país.

El también integrante del Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico propone nuclear alrededor de la Secretaría de Seguridad Pública federal, todos los esfuerzos e iniciativas poniéndola al frente de la estrategia de seguridad del país y que el secretario de Seguridad Pública reporte directamente al Presidente de la República.

Plantea establecer un Servicio Policial Nacional que integre todas las fuerzas policiacas del país, con el propósito de crear una sola policía; establecer "una política nacional de costo-beneficio que mida cuánto está costando la seguridad pública en cada estado y municipio y cuál es el retorno de inversión; es decir, qué tanto se están disminuyendo los delitos y cuánto se están reduciendo nuestros costos para combatirlos. Igual que sucede en las empresas, con este análisis costo-beneficio se evaluaría la rentabilidad de nuestra inversión en seguridad".

Sugiere además "diseñar e instrumentar un protocolo nacional de tolerancia cero para erradicar delitos menores. Si se aplica el plan de tolerancia cero, en el primer año se detendría a 80 por ciento del crimen organizado tan solo por utilizar la información recabada por faltas de tránsito administrativas. A través de un software que integrara los datos de todos los ciudadanos a nivel nacional y que estuviera enlazado con el IMSS, el Issste, el Sistema de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Nacional Electoral (INE) y el sistema financiero, se terminaría con la ola de violencia que aqueja al país".

Y "crear un Sistema Nacional de Prevención y Reinserción Social, que realmente prepare a los reos para reintegrarse a la sociedad, transformándolos en ciudadanos positivos.

Según Desfassiaux, la única forma de controlar efectivamente a los delincuentes es a través del dinero y puntualiza lo imponderable que es que la seguridad pública deje de convertirse en suculento botín de políticos y funcionarios que sólo utilizan los recursos públicos destinados a ese fin para satisfacer sus apetitos personales. Ejemplo de lo anterior hay muchos en los recientes gobiernos estatales y municipales e inclusive una buena parte de la desviación de recursos públicos en la administración de Miguel Ángel Yunes se dio precisamente en esa área; ahí sigue en marcha la denuncia por el millonario fraude cometido por el panista con el sistema estatal de videovigilancia, por mencionar a uno de ellos.

Por lo pronto, es urgente que se establezcan medidas serias y a profundidad pues se recordará que buena parte de la idea del cambio que impulsaron los mexicanos el pasado mes de julio fue relativo a tener seguridad.