Política

Ceteris Paribus

junio 10, 2019

◗ México ya está pagando el Muro: nos costará 66.5 mdd anuales

Históricamente la migración hacia Estados Unidos fue una válvula de escape al problema del escaso crecimiento y generación de empleo en México producido durante el periodo neoliberal y que evitó un estallido social más fuerte en el país. Hoy, Estados Unidos reclama, y con justa razón, la política permisiva en el tema migratorio que el gobierno mexicano ha mantenido durante décadas, aunque hay que reconocer que ahora la principal oleada de inmigración ilegal es de centroamericanos... El tema produjo un efecto significativo: en los hechos, México ya está pagando el muro, pero hacia el sur. En efecto, si consideramos que cada elemento de la Guardia Nacional tiene un sueldo mensual de 18 mil pesos y que, como parte del acuerdo con Estados Unidos, México enviará a 6 mil de ellos para resguardar la frontera sur, esto implica un desembolso para la nación de mil 296 millones de pesos anuales o 66.5 millones de dólares al tipo de cambio de 19.5 pesos por dólar... Lo anterior implica que 6 mil efectivos de la Guardia Nacional serán distraídos de su objetivo original, que era salvaguardar la seguridad de los ciudadanos, para ir a reforzar la frontera sur y detener a los migrantes. En este sentido, hay que reconocer que la presión de Trump fue efectiva... Si usted considera que la solución al problema de los aranceles fue costosa, piense en lo que hubiera implicado su implementación: de acuerdo al banco Golman Sachs, la aplicación de un arancel de 5 por ciento hubiera costado a la economía mexicana alrededor de 18 mil millones de dólares al año; en caso de aranceles a 10 por ciento, la cifra sería del doble. En este escenario, la decisión fue la más acertada por parte del gobierno federal.

La pregunta en este punto es: ¿Quedaba otra opción? Siendo realista, la verdad no. Cuando un país es tan dependiente, como lo es México, lo único que queda ante una amenaza del país del que se depende es una: doblar las manos, no por sumisión, sino por algo más pragmático: la enorme asimetría de poder entre ambos países... Más allá de los costos económicos, este suceso pone al descubierto la excesiva dependencia hacia el vecino país del norte, una dependencia que es no sólo económica y financiera, sino también energética y alimentaria. Veamos:

En cuanto a la primera, la económica, cerca 80 por ciento de nuestras exportaciones van con destino a ese país. En cuanto a la segunda, la financiera, las calificadoras internacionales castigaron al país con rebajas en la nota crediticia de Pemex y pusieron una perspectiva negativa a la deuda soberana de México, aduciendo la incertidumbre provocada por los aranceles... La tercera, la energética, de acuerdo a Pemex, para el periodo enero-noviembre 2018, el 71 por ciento de las gasolinas consumidas en México fue importada de Estados Unidos... Finalmente la alimentaria: de las 16 millones 500 mil toneladas de maíz importadas por México en la cosecha 2017-2018, 99 por ciento provino de Estados Unidos; un dato más: el departamento de agricultura de aquel país (USDA, por sus siglas en inglés), estima que las importaciones de México alcanzarán los 17 millones 800 mil toneladas para el ciclo 2019-2020.

Hoy nos enfrentamos a los aranceles, pero la próxima amenaza de Trump podría estar más cerca de lo que muchos creen, tan pronto como se vayan acercando las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Se imagina usted si el día de mañana Trump anuncia el cierre de las válvulas de gasolina hacia México. ¡Con Trump nunca se sabe!

Saco el tema a colación porque los detractores a la refinería de Dos Bocas debieran considerar en su análisis no sólo variables económicas para su construcción, sino también cuestiones de soberanía y seguridad nacional... Es claro, que al gran capital internacional no le gusta la idea de que dejemos de depender energéticamente del exterior. Tal vez eso explique, en parte, la rebaja en la nota crediticia que Fitch hizo a Pemex y que se traducirá en que el costo del financiamiento será más costoso; esto a pesar del anuncio de medidas extraordinarias para fortalecerla: reducción de su carga fiscal, el combate al robo de combustibles (que el año pasado fue de 65 mil millones de pesos anuales), el refinanciamiento de su deuda y la ampliación de sus líneas de crédito por 8 mil millones de dólares. Ahora es claro a quién no le conviene que México sea independiente... De estos sucesos hay valiosas lecciones por aprender: nos hizo ver nuestra debilidad como país e hizo reflexionar sobre la necesidad de buscar factores endógenos de crecimiento. Hoy, invertir en el campo, en nuestra energía, diversificar nuestras relaciones comerciales y financieras con otras naciones y, sobre todo, fortalecer nuestro mercado interno, deben ser nuestras principales políticas a desarrollar. Respecto de la solución que se da al tema migratorio, una cosa es clara: más controles en la frontera sur no van a resolver el problema de la migración ilegal centroamericana. En una cosa tiene razón López Obrador: el tema se debe atacar desde sus causas, no en sus consecuencias.

alberteconomic@hotmail.com