Política

FALANGES: Sobre la corrupción y la asociación delictuosa: Omisión, comisión e ignorancia

mayo 21, 2019

¿Qué es y cómo se puede clasificar la corrupción? Desde el ámbito gubernamental requiere de la conducta del servidor público, el hecho que la sociedad o un particular sea corrupto evidencia la falta de aplicación del estado de derecho, que es responsabilidad del gobierno. La corrupción es la omisión, comisión e ignorancia dolosa del servidor público, es constitutiva de una falta administrativa y/o de un delito que se da en la opacidad y en la impunidad.

La corrupción por omisión es el dejar de hacer por parte del sujeto obligado y de su titular a sabiendas que lo debe hacer. Ejemplo son: el no colocar en los portales de transparencia "La remuneración bruta y neta de todos los Servidores Públicos de base o de confianza, de todas las percepciones, incluyendo sueldos, prestaciones, gratificaciones, primas, comisiones, dietas, bonos, estímulos, ingresos y sistemas de compensación, señalando la periodicidad de dicha remuneración;" cuando la propia Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública en su Artículo 70 lo obliga y dolosamente lo omite. Por ello, respetando el principio de legalidad, de progresividad de derechos humanos y de máxima transparencia los órganos garantes de transparencia deben combatir de forma irrestricta a la corrupción, de suyo una deuda pendiente en los tres niveles de gobierno y una cuestión apremiante en Veracruz.

La corrupción por comisión es el hacer por parte del sujeto obligado y de su titular. Ejemplo son los hechos flagrantes de los desvíos de recursos, la asignación arbitraria de plazas magisteriales y la entrega de concesiones irregulares, que se da en la opacidad y que materialmente viola el Artículo referido. La corrupción por ignorancia es la conducta sin conocer o alegando que no se sabe del ejercicio de la función pública. El desconocimiento no exime de la responsabilidad alguna. El aceptar un cargo público sin conocimiento del mismo es un acto doloso, porque se daña a la institución, a la sociedad y al Estado. Entre los peores daños al Estado y a la sociedad es la ineptocracia. El desconocimiento del sector, de la institución y del oficio, genera falta de control administrativo, impertinencia social y no en pocas ocasiones termina en ingobernabilidad. La falta de tacto político y de conocimiento técnico de la administración pública es uno de los graves problemas de México y de Veracruz.

La corrupción presentas al menos tres caras que llanamente son: omisos, ladrones e ineptos. Sin embargo, con frecuencia hay un vínculo entre la corrupción y la asociación delictuosa. Esta es una asociación o banda de tres o más personas con el propósito de delinquir, de conformidad con el Código Penal Federal en su Artículo 164. Puede haber un acto corrupto entre dos personas, quizás entre una sola. Pero entre mayor es la ganancia de la corrupción mayor es la posibilidad de la asociación delictuosa, pues se requieren más cómplices para la opacidad y la impunidad ante la falta administrativa y el delito cometido; con frecuencia se invade varias instancias del mismo órgano público y se corrompe a otro.

Así, hay un hilo entre el acto de corrupción inicial, la dolosa deficiente integración de carpetas de las fiscalías, otro acto corrupto, y la sentencia con ridícula sanción pecuniaria y flagrante omisión de la reparación del daño, violando lo establecido en el Artículo 29 y 30 del Código Penal Federal, de esta forma los actos anticorrupción contra Javier Duarte son actos dolosos de propaganda amarillista. Se requiere una fiscalía sin compromisos personales y con conocimiento técnico y respetuosa del estado de derecho.

El Estado no avanza en materia anticorrupción, porque entre los sujetos obligados y los órganos garantes hay simulación y complicidad; se requiere de una fiscalización ciudadana efectiva. Así, desmantelar la corrupción supone actos sistemáticos de transparencia y de aplicación irrestricta del estado de derecho, aplicar la progresividad de los derechos humanos, los principios de legalidad, de máxima publicidad, transparencia proactiva y ejerciendo un gobierno abierto.

Sin embargo: ¿Por dónde iniciar?, ¿acaso con la denuncia?, ¿acaso con la participación ciudadana?, ¿acaso es necesario ir a la desobediencia civil?, o ¿hay que conformarse?...

lmaury_cruz@hotmail.com