Política

La contra

mayo 06, 2019

La abrumadora derrota electoral del sistema anterior dejó a los partidos políticos PRI, PAN y PRD completamente desorientados y en muy buena medida desarticulados, abrumados.

El PRI parece estar en la búsqueda de sí mismo, presumiblemente de sus raíces "socialdemócratas", como alguna vez dijeron de sí mismos. Dicho de otro modo, de sacudirse la tecnocracia neoliberal. Menudo reto, la mejor parte de sus cuadros referenciales hace tiempo que emigró a otros escenarios. El PAN pasa por un trance similar y al PRD no vale la pena considerarlo.

Sin partidos, con organizaciones simpatizantes difusas, sin mayor vínculo a organizaciones sociales y con una presencia en redes sociales poco convincente –su mejor exponente es un golpeador poseso proto fascista, Javier Lozano–, la derecha conservadora decidió por hacer una protesta testimonial en todo el país. Habrá que suponer pensada para que coincidiera el 5 de mayo. Por eso de las fechas significativas, pues. Salieron de blanco en varias ciudades del país. Una centena de manifestantes en cada ciudad. En la Ciudad de México los organizadores reclamaban una asistencia de 5 mil participantes. Fotografía aérea de Paseo de la Reforma muestra una realidad bastante disminuida. Unos mil al momento de iniciar la marcha en el Ángel. El imperdible ex presidente Fox hizo lo propio en Guanajuato.

Nueva marcha a la que los organizadores y participantes trataban de contextuar en su preocupación por la marcha del país, "no somos fifí, somos mexicanos", era una idea que se repetía en varias cartulinas.

Es la resistencia al cambio que busca mantener por lo menos una presencia testimonial, tal como lo hace el ex gobernador Yunes por medio de fiscal Winckler.

El contenido y sentido de las críticas es irrelevante. Dictador, autoritario, traidor a México y su pueblo, en fin, calificativos convertidos en consignas o pretensiones peregrinas como suponer que es posible revertir en unos cuantos meses el desgarriate y consecuencias del neoliberalismo dejado por el régimen. Es el mismo decil económico y perfil social de los cacerolistas en el Chile de principios de los 70. Marchistas que afirman con convencimiento que el presidente mexicano apoya dictadores en el mundo.

En efecto es una reacción. Por lo pronto a nivel de protesta testimonial pero que se pretende sea germinal. Y sí, movilizar la resistencia testimonial eventualmente puede hacerse crecer.