Política

Paradójicas

abril 15, 2019

Bien, da inicio el divertimento de poner al fiscal Winckler a investigar a su alter ego, mentor, y fabricante.

Esto, con base a una denuncia por las absurdas y evidentes irregularidades del fiasco del sistema de vigilancia que, junto con los drones y otros "gadgets" tecnológicos de avanzada, fue el principal eje de la oferta política de campaña del ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares quien -después de la derrota de sus pretensiones hereditarias- prometió habría de estar siempre atento como autoproclamado supervisor de los quehaceres gubernamentales.

Al margen de los apetecibles comentarios anecdóticos de lo que está por escenificarse entre los perfiles participantes de la puesta en escena: las instituciones veracruzanas, por un lado, y los perfiles psicológicos del exgobernador colérico y ambicioso y el de su caballo en el gobierno, dúctil, leal, dependiente. Lo que subyace en la comedia es el pleito real entre la restauración institucional de la república - la segunda en la historia del país- y el régimen anterior, el del pacto de complicidades que gobernó cuatro décadas y depauperó al país, además de enajenarlo.

No es la única forma de resistencia de los personeros cómplices convertidos en resistentes, ya han sido señaladas las sospechosas coincidencias en el brote repentino de conflictos en el país. Pero éste, el veracruzano, es referencial porque el fiscal tendrá que ser especialmente cuidadoso para descubrirse frente a todos obstruyendo la justicia.