Política

Consejo Ciudadano del SEA, ejemplo de incongruencia y contradicción

abril 12, 2019

Fraguado en el momento en que el yunismo pensaba optimista en la continuidad transexenal, en la plenitud del poder y con las cuentas alegres del ex gobernador Yunes Linares para sacarle la elección a su hijo, el Comité Ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción nació viciado, permeado por la influencia corruptora del mandatario panista que decidió crear su propia agencia de luchadores contra las malas prácticas en el ejercicio del dinero público.

Para ello echó mano de un grupo de incondicionales y amigos a quienes mediante un supuesto ejercicio democrático y ciudadano, colocó en una instancia que no ha entregado un sólo resultado positivo a la ciudadanía, no obstante el costo económico que representa para las agotadas arcas estatales, sostener una costosa burocracia que en aras de su independencia decidió asignarse salarios y prebendas que no tienen otras dependencias.

Lo más extraordinariamente bizarro de lo que sucede con el Comité del SEA, es que el presidente, Sergio Vázquez fue acusado de emplear a empresas fantasma con las que auditó algunas áreas del gobierno duartista como de la CMAS de Xalapa, donde las auditoras de Vázquez Jiménez revisaron las cuentas públicas del 2014 al 2016 a la instancia municipal donde habría hallado irregularidades por un monto de 16 millones de pesos, cuyos resultados nunca entregó al ayuntamiento de Xalapa, en ese entonces gobernado por el alcalde del PRI, Américo Zúñiga.

El propio alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez, admitió en su momento que los despachos encargados de fiscalizar la CMAS no cumplieron con sus contratos, por lo que puso el caso en las manos del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz para que haga la investigación pertinente. Aunque esto se ve complicado porque en el gobierno yunista, Emmanuel Vázquez Jiménez, hermano del presidente del CC, fue nombrado contralor interno del Orfis. Es de suponerse que a estas alturas, las firmas auditoras de los Vázquez resulten más pulcras y faltas de pecado que un recién nacido.

El caso es que el SEA es un claro ejemplo de que para combatir efectivamente la corrupción se requiere de limpiar a fondo, revisar los bajo alfombras y los closets que dejó el yunismo. Habrá muchas más sorpresas más allá de las mutuas acusaciones de corrupción ocurridas en la última sesión del Consejo.