Política

Regulaciones débiles

abril 06, 2019

La ausencia de regulaciones y modelos jurídicos para obligar a entes públicos, privados o ciudadanos a cumplir con sus responsabilidades forma parte del multiforme problema que lleva, en uno de sus caminos más dañinos, a la corrupción y la impunidad.

Los resultados de lo anterior van desde lo que sucedió el pasado miércoles en esta ciudad de Xalapa donde un pesado tráiler se quedó sin frenos ocasionando un fuerte accidente en una de las vías de mayor tránsito vehicular; lo anterior, no obstante de existir una prohibición expresa para impedir que camiones y vehículos de carga transiten por la ciudad antes de las diez de la noche, es normal ver cómo a diario se infringe esta disposición, aparentemente, sin mayores consecuencias.

No es la primera ocasión que sucede algo similar. Ya han habido otros accidentes provocados por conductores de tractocamiones de carga que encuentran fácil y cómodo circular por la ciudad, ante la mirada complaciente o cómplice de las autoridades de Tránsito.

Otro ejemplo de lo anterior, aunque exponencialmente más perjudicial por sus implicaciones sociales y económicas, es lo que reveló la Procuradora Fiscal en el sentido de que los dos gobiernos estatales anteriores, el priísta de Javier Duarte y el panista-perredista de Miguel Ángel Yunes Linares, postergaron el pago de compromisos financieros a cuenta de laudos laborales, demandas de municipios por el incumplimiento en la entrega de participaciones o sustantivamente, el impago a proveedores y prestadores de servicios, que en conjunto representa un problema de fondo para las finanzas estatales además que se convierte en notable obstrucción para los planes de desarrollo y recuperación de la situación de bienestar de la población.

Según la dependencia, las dos gestiones gubernamentales sólo administraron el conflicto y pospusieron su resolución con el fin de heredarle a la siguiente administración una pesada carga cuyos resultados ahora se ven en toda su magnitud, pues al dejar de circular dinero, la economía se estancó, muchas empresas se fueron a la quiebra y los problemas sociales, desempleo e inseguridad, se multiplicaron.

Ante la falta de mecanismos o regulaciones de carácter punitivo que conformen una legislación con dientes para evitar que ante la ausencia de penas, la omisión y el abandono de responsabilidades se quede sin castigo, es de esperarse que no sea la última vez que autoridades u organismos privados persistan en tales conductas. Este es un aspecto de la vida pública que bien valdría la pena revisar con atención pues la sociedad ya no aguanta mas agravios y saqueos.