Política

¿Terror?

abril 02, 2019

Hace unos días este espacio editorial hizo referencia a la acción soterrada de resistencia sucia del viejo régimen incapaz de procesar su derrota política, pero sobre todo incapaz de procesar su desenchufe del manejo discrecional y patrimonialista del dinero público. Los factótums serviles de las élites políticas del viejo régimen neoliberal se encargan de operacionalizar la guerra sucia. La racionalidad neoliberal de servidumbre no tiene prurito por la vida, no lo ha tenido nunca.

Esta vez se ceba sobre la vida de un joven dedicado –por decisión propia– a la única pero multifacética tarea de hacer menos jodida la vida de los jodidos y de los que el sistema ha jodido, que no son pocos. En su casa mataron a Abiram Hernández Fernández, hombre joven empecinado en hacer de este lado del mundo un mejor lugar donde estar acompañando a los migrantes en la defensa de sus derechos y a los familiares de los desaparecidos en la agonía de desvelar el destino final de sus seres queridos. De desvanecer la incertidumbre.

Una personificación concreta y sin dobleces del altruismo y de la compasión solidaria. De la empatía. Acompañaba a colectivos de desaparecidos en reuniones y mesas de trabajo con el gobierno estatal y con la Fiscalía General del Estado para exigir resultados concretos en la identificación de fosas clandestinas.

Abiram no era enemigo de nadie, ni de los perpetradores que por sistema hacen daño. Lo suyo era la compasión, no el enfrentamiento.

El mensaje tiene destinatarios distintos. Al nuevo régimen le advierten y muestran que no tienen límites por el desprecio a lo vivo, que les vale madre; a la sociedad le dicen que es mejor temer y resguardarse. Callar, cerrar los ojos.

Son la fuente del miedo, no pueden gobernar pero no tienen ningún prurito en no dejar gobernar. Han hecho de eso un destino.

Falta por ver lo que hará el fiscal Winckler. ¿Lo dejará pasar para administrar el conflicto? ¿Tratará de usarlo en contra del gobierno responsabilizándolo de la inseguridad, o resolverá el caso para legitimarse? Cualquier cosa que haga no altera la naturaleza de su función verdadera: mantener el jaque al alfil, inmovilizándolo; esto es, la neutralización de la Fiscalía. Al fin y al cabo tienen razones para temer. Tal es la ralea de estos tíos.

No puede suponerse coincidencia la sincronía del crimen con la visita del Presidente de la República al norte del estado. Así que también ahí hay mensaje.

La diferencia es que esto no es una guerra, es mera procuración de justicia. A eso le temen mucho.