Política

Veracruz y la respuesta a Trump de AMLO

marzo 30, 2019

Casualmente en la zona norte de la entidad y en una de las regiones del país con altísimos niveles de migración, fenómeno agudizado en los últimos años a consecuencia de la inseguridad y la falta de oportunidades laborales, el presidente López Obrador respondió con un "no nos vamos a pelear" a los rijosos y ofensivos mensajes del tuitero Donald Trump acusando al gobierno mexicano de no impedir el paso a las caravanas de migrantes centroamericanos que se dirigen a los Estados Unidos.

Con una improvisada consulta a mano alzada en la plaza cívica "18 de marzo" del municipio petrolero de Poza Rica, el presidente Andrés Manuel López Obrador recibió el respaldo de miles de veracruzanos a su decisión de no confrontarse con el mandatario de Estados Unidos. En su estilo, López Obrador resaltó, haciendo el signo de amor y paz con las manos: "Quiero dejar de manifiesto que no nos vamos a pelear con el gobierno de Estados Unidos. Amor y paz. ¿O quieren ustedes que yo le conteste?

Verdad –dijo al recibir aplausos– Nada, vamos a ayudarles en todo lo que podamos", dijo al mencionar el diferendo "porque están pasando hermanos centroamericanos a Estados Unidos".

Y es que a la atrabiliaria y racista lectura que el gobernante estadunidense a la cuestión migratoria, en el sentido que sólo con la fuerza y el aparato gubernamental se podrá contener la imparable corriente migratoria centroamericana, el mandatario mexicano expuso "que la mejor manera de enfrentar el fenómeno migratorio es creando empleos y que haya bienestar en México y Centroamérica, y así se revuelve el problema, no de otra forma".

La tercera gira del tabasqueño por el solar veracruzano tuvo el significado adicional que al mismo tiempo, pudiera ser visto como un acto de respaldo al gobernador Cuitláhuac García y a sus primeros cien días de una gestión denotada por feroces enfrentamientos de la delincuencia organizada, incremento de los delitos del fuero común ante la impasibilidad e inefectividad de la Fiscalía General del Estado, además de una compleja y difícil circunstancia financiera que se viene arrastrando desde hace un par de administraciones estatales y acendrada en el bienio del panista Miguel Ángel Yunes Linares quien dejó vacías las arcas estatales y una gran cantidad de compromisos económicos que postergó como medida de presión política para el régimen de Morena.

Y es que Veracruz por su circunstancia geográfica se ha convertido en paso obligado de los numerosos grupos de migrantes, acentuando las dificultades financieras y sociales por las que atraviesa el estado. Y aunque la inmensa mayoría de los salvadoreños, hondureños y guatemaltecos que huyen de la violencia y la pobreza prosigue su viaje hacia el norte, el territorio estatal enfrenta adicionalmente problemas propios con los cientos de miles de paisanos que viven en los EU y su efecto negativo en cuanto al despoblamiento de muchas comunidades que se quedan sin fuerza laboral.

Por lo pronto, la gira de López Obrador deja como secuela la importancia que tiene para el proyecto morenista el estado de Veracruz como una zona con altísimos potenciales pero con grandes problemas.