Política

Tareas

marzo 25, 2019

Decadentes, aferrados a la nostalgia por el viejo sistema de privilegios para corruptos de alto rendimiento, los personeros del régimen anterior procesan mal el haber perdido las elecciones. Sin poder y sin mucho de dónde hacer dinero, se amargan y lucubran sobre la ganas de estorbar. No tienen mayor propósito político que el de malograr en lo que se pueda al nuevo régimen y sus gobiernos. Tienen y usan los resortes y vasos comunicantes con el submundo criminal. Por ahí habría que empezar a pensar algunas explicaciones sobre la explosión de violencia de la semana pasada en el estado.

Y mientras en eso afanan los señores, la población gobernada tiene aún que pagar los costos de sus ineficiencias y corruptelas.

Más de tres centenas de expedientes abiertos por desapariciones, informa la comisionada de Derechos Humanos en el estado que, en el camino, agrega que tiene quejas por la falta de avance en las averiguaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) por casos de desaparición. Es bueno saberlo. Hubiera sido también bueno saberlo durante el gobierno anterior, especialmente sobre las quejas de las familias de los miles de desaparecidos en el estado. Son otros tiempos.

Mientras, los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas siguen sus tareas en un ambiente que debemos suponer y entender menos hostil. Falta por ver si el fiscal Winckler comprende y procesa correctamente las cosas, por improbable que para algunos lo parezca.