Política

Reclama comunidad gay el derecho a bodas igualitarias

marzo 19, 2019

Orizaba, Ver. - La comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual e Intersexual (LGBTTTI) del estado, reinició su gran cruzada para defender su derecho al matrimonio igualitario. Aplauden la iniciativa de Mónica Robles para reformar el Código Civil del estado y en base a estudios profesionales aseguran que el matrimonio igualitario no busca destruir la familia, ni tampoco confunde a los hijos de estos en caso de tenerlos y mucho menos "es un fenómeno moderno". Los colectivos del estado, expone Carolina Vásquez Déctor, representante de este sector de la sociedad en la ciudad, reclaman lo que por derecho les corresponde.

Este movimiento igual lo retoman los colectivos del estado, integrados en la Coalición Estatal LGBTTTI Veracruz, e incluso a través de un documento entregado en esta ciudad, celebran la iniciativa presentada por la diputada Mónica Robles Barajas, "de reforma integral al Código Civil de Veracruz y entre los artículos a reformar se encuentra el 75 a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y de acuerdo a las realidades sociales que se demandan de igualdad y no discriminación".

Señalan que "es importante recordar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra el mandato de no discriminación en el Artículo 1 Constitucional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya calificó de discriminatorio vincular los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales, ya que éstas no constituyen un aspecto relevante en cuanto a la protección de la familia. El máximo tribunal en nuestro país determinó a través de la Jurisprudencia 43/2015 que: la Ley de cualquier entidad federativa que considere que la finalidad del matrimonio es la procreación y/o que lo defina como el que se celebra entre un hombre y una mujer, es inconstitucional". 

El matrimonio entre personas del mismo sexo, "no es un fenómeno moderno o imposición, como algunos grupos reclaman, ya que ha existido en diversas culturas a lo largo del tiempo, como en la Antigua Roma o en la provincia China de Fujian. Incluso de bodas realizadas por la Iglesia ortodoxa entre hombres, llamadas adelfopoiesis y nunca ha estado comprometida la supervivencia de la raza humana".

Hoy en día el matrimonio igualitario es un contrato social que reivindica y garantiza el derecho a la igualdad, "para el pleno desarrollo de la pareja en una sociedad libre de estigma y discriminación. Por lo cual solamente es un beneficio de interés para los contrayentes y no un tema público que se tenga que debatir. Negar la legitimidad de su unión, además de ser inconstitucional, se les envía un mensaje claro: que su valor no es igual al de los demás y fomenta su segregación".

No obstante, se reconoce, según se plantea, "el tema es controvertido para la moral de muchas personas y respetamos las ideologías religiosas, sin embargo, no se pretende imponer nada más allá de lo que establece la Suprema Corte de Justicia de la Nación desde un enfoque humano, pero sobre todo, legal, para un sector de la población que por muchas décadas se le han privado o violentado sus derechos, así como su valor como persona".

Por estas razones consideran que el rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo "obedece más bien a cuestiones relacionadas al estigma histórico-religioso, el prejuicio social, la homofobia, el discurso de odio e incluso hasta la semántica discriminatoria, pero definitivamente no corresponden a argumentos con fundamento sólido".

Así, legalizar el matrimonio igualitario "no busca destruir la familia, ni tampoco confunde a los hijos de éstos en caso de tenerlos". Simplemente se fundamenta en dar garantías jurídicas a las familias diversas que ya existen en todo el mundo, el país y el estado de Veracruz.

Según estudios oficiales: La American Psychological Association, American Psychiatric Association y National Association of Social Workers, han dicho en un comunicado: "los progenitores homosexuales no se diferencian de los heterosexuales en cuanto a habilidades parentales y sus hijos no muestran ningún déficit".

Y hay más datos: "A la Canadian Psychological Association le preocupa que algunos grupos conservadores están desvirtuando los resultados de investigaciones psicológicas para apoyar sus posiciones. La American Anthropological Association dice que la investigación antropológica apoya la conclusión de que una amplia gama de tipos de familia, incluyendo a las familias construidas entre parejas del mismo sexo, puede contribuir a las sociedades estables y humanas. Hacemos un llamado para revisar la información oficial y no la que promueven mal intencionadamente los grupos detractores, donde argumentan supuestos estudios de dudosa seriedad y metodología".

Sin embargo, se ha mostrado que los mensajes negativos sobre discriminación y el matrimonio igualitario en los medios de comunicación crean un ambiente dañino para la población LGBTTTI y muy posiblemente para los hijos de estas uniones, que puede afectar su salud mental y bienestar. Por tal motivo también hacemos un llamado a los medios de comunicación para sumarse a una campaña de información objetiva-respetuosa sin discriminación sobre el tema, para evitar daño colateral. Actualmente el matrimonio igualitario ya es legal en catorce estados de nuestro país sin recurrir al amparo: Baja California, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo, en algunos municipios de Guerrero, Oaxaca, Querétaro y Zacatecas; y, en 26 países del mundo.

Confiamos plenamente en que la razón y la legalidad triunfen sobre la suposición y el estigma, "queremos aprovechar para recordarles a los diferentes actores políticos y a sus partidos que tienen un compromiso histórico-social con todos los mexicanos por igual y es su deber de aplicar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sin anteponer los intereses personales y/o políticos. Que quede claro, tampoco aceptaremos encuestas, ni plebiscitos para dar salida a un tema polémico, pero urgentemente humano por resolver, los derechos humanos no están a consulta ni negociación.