Política

Los más pobres son más afectados por la crisis educativa, sostiene especialista

marzo 11, 2019

Orizaba, Ver.- La reforma educativa de Enrique Peña Nieto agravó la crisis educativa de México. Se calcula que más de 31 millones de mexicanos de entre 15 y 64 años, o son analfabetos o no terminaron la educación básica obligatoria "por la enorme desigualdad que existe en el país". Por lo pronto, el Congreso federal está por darle entrada a una nueva propuesta presidencial con la que se pretende mejorar la educación y llevarla a más mexicanos.

Desde el punto vista de Manuel Gill Antón, doctor en Ciencias con especialidad en Metodología y Teoría de la Ciencia, por el Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados, y maestro en Ciencias Sociales con especialidad en Sociología, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, y licenciado en Filosofía por la Universidad Iberoamericana, la educación pública en México atraviesa un momento que puede ser trascendental para la historia educativa del país, "hay dos iniciativas, una del presidente de la república y la otra presentada por el bloque opositor (PAN, PRI y PRD), son las dos fuertes. Estamos en un momento en el cual sigue vigente la reforma de Enrique Peña Nieto y estamos en el proceso de que el gobierno actual la derogue, que no quede ni una letra. Se han hecho foros, ha escuchado a papás, profesores e investigadores y creo que están por generar un dictamen que atienda lo que se escuchó y que mejore la iniciativa presidencial.

Explica que el espíritu de la reforma de Enrique Peña fue culpar al magisterio de las condiciones en las que se encuentra la educación en el país, "la estructura general de esa reforma fue que, como la educación en México está mal, se debe a que el magisterio no es bueno. ‘Vamos a evaluar al magisterio y el maestro que no pase e examen se va, el que lo pase se queda y con eso vamos a tener calidad de educación’. Lo que es falso. Toda reforma que se basa en la evaluación de los maestros y que la considera como un fin y no un medio, está destinada al fracaso".

La reforma de Peña Nieto "confundió al magisterio, pues en vez de considerarlo un sujeto colaborador del cambio, lo hizo un objeto a cambiar. Lo hizo una cosa: lo acusó de ser el responsable de los problemas, lo acosó con exámenes, lo hizo cosa. Lo punitivo no se agota en que se pierde el trabajo, sino que a partir de que todos los profesores en México conquistaron una plaza de base, la perdían, porque si no se sometían a la evaluación perdían el empleo; pero si lo aceptaban, corrían el riesgo de perder sus condiciones de trabajo y ser evaluados cada cuatro años hasta la muerte. Por eso no fue una reforma educativa sino fue una reforma laboral muy agresiva.

"En cinco años, el gobierno peñista se dedicó a evaluar pero nunca se dieron a conocer los resultados. Incluso en el último año de su gobierno se atrevieron a proponer un nuevo modelo educativo, ¿a quién se le ocurre poner primero la evaluación y al final proponer un modelo educativo que echan andar tres meses antes de las elecciones?

"En contraparte, la propuesta que hace el gobierno de López Obrador se centra en no hacer una reforma al artículo tercero constitucional que esté orientada a la evaluación sino a la formación del magisterio, porque en la medida en que mejore habrá mejoría en los maestros. Es ahí cuando entonces ya hablamos de una reforma educativa.

"En este momento tenemos una reforma vigente que es la de Peña Nieto, pero la de López Obrador está en proceso y que se está negociando en este momento en el Congreso de la Unión. Hoy es válida la reforma de Peña Nieto pero estamos en proceso de crear una mejor que recoge la opinión de profesores, investigadores, organizaciones de la sociedad civil. Hay una serie de puntos que se están discutiendo, como la forma en la que se van a contratar a los nuevos maestros, si va a ser por concursos de oposición o el sindicato y la secretaría de educación se dividen las contrataciones.

"La reforma educativa pasada, está por terminar, pero la nueva no sabemos cuándo va a salir. Hasta donde sabemos en marzo habrá dictamen de la comisión de educación en las comisiones unidas y pasará al pleno. De aprobarse en diputados pasara a senadores y de ahí a la mitad de los Congresos Locales. Esa es la situación jurídica de la educación en este momento".

Expone que la estructura de la educación en México es complicada, "desde mi punto de vista, la educación tiene una desigualdad social. En México hay 5 millones de analfabetas mayores de 15 años, 10 millones que no terminaron primaria y 16 millones que no terminaron la secundaria, cuando ambas eran obligatorias. Hay 31 millones de mayores de 15 y menores de 64 años que no terminaron la educación obligatoria o que no tuvieron el acceso a la educación obligatoria. Si nos fijamos quienes son ellos, son los más pobres del país".

– ¿Eso habla del fracaso educativo?

– Eso habla de que el proyecto educativo tiene que estar ligado a un proyecto de distribución del ingreso que disminuya la pobreza. El 40 por ciento de las escuelas primarias son multigrados con un solo profesor atendiendo a todos los chiquitos de una comunidad. México tiene mal suministrada la educación. Les dan mejor educación a quienes menos lo necesitan y peor a quienes más la necesitan.

"Este es un ejemplo de la vergonzosa desigualdad social. Y lo que es aún más terrible es que en un país como México la desigualdad social profundice la desigualdad educativa".

Manuel Gil Antón estuvo en Orizaba y se reunió con maestras de educación especial con quienes compartió experiencias.