Política

En última década, crimen organizado se apoderó de la entidad: investigador

marzo 07, 2019

Orizaba, Ver.- Los últimos ocho años se convirtieron en uno de los más aciagos de la historia reciente de Veracruz. La violencia se ensaña en toda la entidad y ninguna de las zonas queda libre de sus estragos. Los datos revelan que en los pasados ocho años, la cifra de hechos delictivos, no ha bajado de los 15 mil anuales y el actual inicia similar. Los casos más comunes son homicidios, secuestros, extorsiones, robo a casa habitación, desaparición forzada "la mayoría de los casos están sin resolver lo que vaticina y exhibe el vacío institucional en el estado de Veracruz".

El sociólogo César Eduardo Carrillo Soberanes, en su trabajo de titulación "Desaparición forzosa y sociedad civil en Veracruz: Un testimonio del Colectivo Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba. 2018", desmenuza las condiciones de violencia que imperan en Veracruz desde hace una década. En este trabajo expone puntualmente cómo, la delincuencia organizada, aceleradamente, se apoderó de la tranquilidad del estado y obviamente de quienes viven en él.

De entrada cita al sexenio calderonista, como punto de partida para el crecimiento de la violencia en la entidad, "El nombre de Felipe Calderón Hinojosa también está relacionado directamente con el recrudecimiento de la inseguridad en el estado de Veracruz y la guerra contra el narcotráfico por diversos autores", cita en su texto.

Sin embargo, expone, "vale la pena observar las menciones estadísticas de este fenómeno. De 2010 a 2015 la cifra de hechos delictivos en el estado de Veracruz no ha bajado de los 15 mil por año según reporta el observatorio Semáforo Delictivo con cifras de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) (Semáforo Delictivo, 2018), pero también se muestran picos de violencia como el de 2013 cuando se denunciaron hasta 20 mil 280 hechos de violencia".

"Semáforo Delictivo reporta hechos de homicidios, secuestros, extorsiones, robo a casa habitación. Destaca esto uno de los primeros vacíos que podemos considerar en materia de desapariciones, pues esta institución no reporta de manera general las desapariciones. Fue hasta el año 2012 que el Senado de la República formuló la creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas con la cual se brindó de una certeza estadística de esta problemática" se señala.

Pero la violencia igual alcanzó a los periodistas veracruzanos y en el caso concreto en la administración de Javier Duarte, fue fatal para el gremio, "durante el sexenio pasado se presentó hasta una docena de periodistas asesinados, la mayoría de los casos sin resolver lo que vaticina y exhibe el vacío institucional en el estado de Veracruz, siendo que una decena de exiliados por amenazas veladas de grupos delincuenciales, levantones, hostigamientos siendo Veracruz el estado de mayor riesgo para ejercer el periodismo en México según reportes de la Fiscalía para la Atención de los Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) que señalan que durante el sexenio pasado se cometieron en la entidad el 62 por ciento de asesinatos a comunicadores y el 100 por ciento de los desaparecidos", expone el texto.

Del año 2013 a 2014, "se presentaron 189 averiguaciones por desaparición forzada en Veracruz, siendo el estado en que más personas han desaparecido por intervención de autoridades y funcionarios, y posteriormente entre 2014 y 2016 la Procuraduría General de la República (PGR) registró la desaparición de 350 personas en Veracruz, teniendo como víctimas comerciantes, agentes de viaje, amas de casa, estudiantes, policías, profesores, ingenieros, choferes de transporte público" según se lee en este trabajo de investigación documental.

"De todas estas personas menos del 5 por ciento han sido localizadas, casi la mitad de ellas sin vida, además cerca del 40 por ciento de las víctimas ni siquiera son buscados por la Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas (Fiscalía".

En la misma investigación, se citan indagaciones hechas por portales informativos como el caso de www.animalpolitico.com, quien "revisó datos oficiales revelados por la PFR a través de solicitudes de transparencia, los cuales confirman que Veracruz es uno de los dos estados con el mayor registro a nivel federal de personas desaparecidas y una de las de mayor incidencia de casos de desaparición forzada donde presuntamente participaron autoridades".

Los medios de comunicación reportan que únicamente hasta ese año se investigaba el 63 por ciento de las desapariciones en el estado de Veracruz, explica el documento pero a la vez precisa que "la consecuencia de las condiciones de inseguridad en el estado de se han manifestado de diferentes formas, siendo uno de los más emblemáticos el surgimiento de autodefensas en el municipio de Soledad Atzompa, una localidad enclavada en la zona de Zongolica dentro de las grandes montañas veracruzanas".

Estos antecedentes exhiben la falta de dedicación de las instituciones tanto de seguridad como de procuración de justicia y eso provoca un desencanto social, "la percepción del vacío institucional es demostrado a través de los diferentes estudios realizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el cual expone que el 62 por ciento de la ciudadanía en la entidad desconfía de la policía municipal, según la Encuesta de Percepción de Desempeño Institucional INEGI, 2018)"

Este mismo estudio revela, "que el Ministerio Público es la tercera corporación con menor confianza por parte de los veracruzanos, con un 58 por ciento de desaprobación, seguido por las Policías Ministerial y Estatal. Hasta el momento las únicas corporaciones que gozan con confianza por parte de la sociedad son el Ejército y la Marina Armada con un 80 y 84 por ciento de aprobación a pesar de que hechos de desaparición forzada y otras atentados a la población han sido perpetrados en otros estados de la República Mexicana"

El mismo fenómeno de la violencia, provoca que la misma población experimente cambios en su conducta, "hay cambios en los hábitos en la ciudadanía, que han modificado poco a poco su estilo de vida por temor a exponerse a alguno de estos actos delictivos. Según el reporte de la dependencia el 65 por ciento de la población modificó sus hábitos de conducta y dejó de salir a la calle con cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito".

Otro dato: "El 58 por ciento de la población dejó de permitir que sus hijos menores salieran a la calle solos y después de las ocho de la noche. El 50 por ciento dejó de salir a los alrededores de su vivienda después de la misma hora además de que el 34 por ciento cambió y limitó sus rutinas en lo correspondiente a visitar a familiares y amigos. Esto porque el 66 por ciento de la población estuvo expuesta a robos o asaltos".

Hay más datos que desnudan las condiciones en las que viven los veracruzanos, "el 57 por ciento atestiguó actos de vandalismo, el 52 por ciento percibió la venta y consumo de drogas, el 34 por ciento convivió cerca de pandillas o bandas violentas, y el 23 por ciento escuchó detonaciones frecuentes de armas de fuego. El lugar donde la población se siente más insegura es en la calle o un cajero público así como el banco, siendo afirmado por el 81 por ciento de la población"

Otras de las formas que se detectaron, según este estudio, es que "además se cuenta la inseguridad en el transporte público, parques, mercados, centros comerciales, automóvil, escuela o trabajo y el hogar, es decir, todos los sectores. Derivado de estos números, la percepción del 29 por ciento de la ciudadanía considera que la situación en el país y su estado empeorará en los próximos meses, al tiempo que el 34 por ciento estima que las cosas continuarán igual de mal".

No obstante el cambio de gobierno, las condiciones de violencia, no disminuyen y por el contrario se mantienen, "al contrario de las enormes expectativas producidas con el cambio de gobierno en Veracruz, estado ahora gobernado por el partido Morena bajo las órdenes del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, la realidad es que continúan las condiciones de inseguridad de manera similar que en los sexenios anteriores".

"Durante el primer mes de gobierno de Cuitláhuac García Jiménez en la entidad se asesinaron a 4.3 personas de manera diaria según reportes de la Comisión Nacional de Seguridad Pública. El año 2018 cerró en el mes de diciembre con 134 asesinatos cometidos, cifras similares a los cometidos durante los gobiernos de Miguel Ángel Yunes Linares y Javier Duarte de Ochoa. Sin embargo durante el último mes del año se llegaron a registrar no solo asesinatos, sino masacres de grupos enteros de personas como el acontecido en el municipio de Atzacan donde la violencia atacó a una familia completa".

El estudio precisa: "apenas el pasado 4 de enero el secretario de gobierno Erick Cisneros Burgos reconoció durante una reunión de pacificación realizada en la comandancia de Orizaba que el 35 por ciento de los asesinatos fueron cometidos en la zona comprendida entre Xalapa y Orizaba. En este corredor se presentaron 47 homicidios de los 134 que ocurrieron en este periodo. En su mensaje a medios de comunicación, Cisneros Burgos insistió de forma reiterada que el nuevo gobierno está buscando la pacificación del estado en la que necesita el apoyo de todos".

"Si bien hay diferenciaciones regionales que vale la pena mencionar, como la intrincada orografía del territorio estatal y la complejidad de las Altas Montañas, regiones completamente diferenciadas como menciona Irmgard Emelhainz, con lugares de alta precariedad como Mixtla de Altamirano considerado como el municipio más pobre del país, así como polos de desarrollo atípico como lo es la propia ciudad de Orizaba, Córdoba con múltiples comunidades que se debaten en diferentes necesidades, la propia capital Xalapa, así como la zona conurbada Veracruz-Boca del Río", se puntualiza.

En otro de los apartados de este estudio, en poder de La Jornada Veracruz, se precisa que la desaparición forzada, se considera como "un ejercicio de la violencia exacerbada en Veracruz", pero se aclara que el texto "hasta el momento se ha ocupado de contextualizar el entorno y el tiempo histórico en el que ocurre el problema de estudio. Al momento en que se presenta, el gobernador del estado Cuitláhuac García Jiménez ya ha definido al menos en el discurso la forma en que se enfrentará dicha problemática".

Al reconocer la emergencia humanitaria en el Estado de Veracruz el gobierno del estado cuenta con un registro oficial de 5 mil personas desaparecidas en la última década, aunque las organizaciones civiles sitúan esta búsqueda en más de 20 mil. El balance hasta este momento denuncia la aparición de forma oficial de hasta 601 fosas clandestinas en todo el territorio estatal, en donde han sido hallados 518 cuerpos. 560 cráneos humanos y 53 mil 606 fragmentos de personas entre las que se encuentran hombres, mujeres y niños".

"Veracruz ha estado sumido en una lucha entre tres cárteles de la droga, Los Zetas, El Golfo, y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) así como las acciones en su contra por parte de efectivos de la Secretaría de Marina, Ejército Mexicano y Policía Estatal"

¿Cómo fue que se llegó a estos extremos?, se pregunta, "Más aún, ¿Cómo fue que los grupos de desaparecidos llegaron a tener tanta incidencia como para ser escuchados?. Los datos disponibles hasta el momento son una reconstrucción de la violencia que se ha gestado en el territorio veracruzano durante los últimos días, un exacerbado ejercicio de violencia en el cual las desapariciones se ubican como un elemento más de este. Como se fue bosquejando en la primera parte, los grupos paramilitares o delincuenciales así como el estado se han venido disputando el monopolio de la violencia, dejando al ciudadano común en medio de la cruenta batalla. En medio de necesidades, intereses económicos y de poder, los ciudadanos han emprendido modificaciones en su conducta para lidiar con ello".

Al momento en que la desaparición de personas se ha convertido en algo de todos los días, podemos situarla como una forma más del ejercicio de poder que puede ocurrir motivado por los intereses de grupos delincuenciales, siendo así, una desaparición por particulares, así como por parte del estado, o agentes al servicio del estado, denominándose como "forzada".

Es así que las desapariciones como manifestación del ejercicio exacerbado de la violencia se convierten en el acto más potente de la violencia, sobre todo por su carácter permanente así como las condiciones en las que queda el tejido social derivado de su ejecución.