Política

La faena

febrero 28, 2019

En la disputa por la dirigencia nacional priísta se enfrentan dos proyectos claramente visibles. El salinista, neoliberal y derechista, anclado con firmeza en el reciente gobierno de Enrique Peña Nieto y aquel otro que reivindica un nacionalismo juarista y de raigambre social, en busca de posicionarse en la misma clientela que ahora se pintó de Morena… Miguel Ángel Osorio Chong es el representante de aquella corriente política que terminó por sepultar los últimos resquicios ideológicos liberales que le permitían al tricolor convertirse en una opción partidista de centroizquierda… No sólo por su pertenencia al peñismo sino por sus complicidades oscuras con ex priístas, señaladamente Miguel Ángel Yunes Linares con quien había establecido el compromiso de apuntalar en Veracruz la campaña por la gubernatura del vástago del corruptor panista, a cambio del apoyo de AN para sus propias pretensiones; Osorio Chong representa aquel priísmo simulador y dado a las alianzas con una derecha que a la larga sólo va por sus intereses… Es el mismo PRI que cobijó a Javier Duarte, le permitió el saqueo al estado por razones fáciles de entender para luego exprimirlo. De sembrar dicha versión se encargó el propio ex gobernador cuando ayer deslizó durante su más reciente aparición en un consentido noticiario radiofónico de la CDMX, en el que casi amenazó con revelar las componendas que hizo con el peñismo y que al final, según Duarte, le pagaron traicionándolo, "poniéndole en la cabeza una pistola"… De hecho, las deserciones de priístas en el estado durante la campaña anterior revelaron tales asociaciones pues cuadros que mamaron de la ubre gubernamental priísta durante los últimos 35 años, aparecieron en la coyuntura electoral como entusiastas simpatizantes de Miguel Ángel Jr... Ese priísmo trásfuga es el que ahora aparece en agrupaciones políticas en busca de convertirse en partidos nuevos para seguir simulando y ofreciendo al mejor postor, como siempre lo han hecho, inexistente capital electoral… La otra corriente es encabezada por el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas y cuenta con la simpatía de los priístas que fueron desechados por el neoliberalismo, entre otros y de manera notable, la tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel… Si se van por la elección abierta como parece será el método para la elección del próximo dirigente, y ya sin el apoyo gubernamental, el peñismo no tendrá ninguna posibilidad de retomar el control de la tercera fuerza política del país, por lo que la dirigencia actual de Adriana Ruiz Massieu, puesta al servicio de Osorio Chong, tendrá que desalojar el CEN y la mayoría de las carteras que responden al hidalguense quien busca hacerse de lo que queda del PRI, eso sí, sin exponerse a una elección interna que involucre a la militancia. Algo sabe el diputado plurinominal que no quiere encarar a las fuerzas vivas del priísmo… Como se ha venido sosteniendo en estas páginas, Miguel Ángel Yunes Linares utilizó la FGE y a su empleado Jorge Winckler no para llevar ante tribunales a los responsables del saqueo duartista –la inmensa mayoría de sus detenidos ya se encuentran en libertad, y otros señalados como cómplices del robo del siglo ni siquiera fueron llamados a presentarse ante la Fiscalía– sino que de acuerdo con otras versiones, usó la fuerza del estado para extorsionarlos y forzarlos a la devolución del dinero público mal habido… Mientras simulaba un falso justicierismo preñado de enorme ambición, Yunes eludió armarle al mero jefe de la banda un expediente que lo vinculara al peculado y distracción de recursos públicos como lo confirma la Contraloría General del Estado. Ese "descuido" –acaso acordado con el peñismo y su operador Osorio Chong para encubrir a Javier Duarte– es el que le permitirá al ex gobernador obtener más pronto de lo que se espera, una libertad sustentada en la elaboración equivocada de denuncias y expedientes.