Política

Etica práctica y democracia, amigas inseparables

febrero 26, 2019

:Desde las lecturas y reflexiones sobre ética y economía y luego de 25 años de revisar y adentrarme en el tema de la corrupción, sigo encontrando en la bibliografía que mi propuesta aporta una visión teórica con cierta originalidad, a diferencia del 99% de las publicaciones acerca del tema que apuntan a la denuncia y a la punición, y el 1% que ha sido teórico, que ha sido sobre los efectos del castigo o la necesidad de leyes de transparencia, pero no sobre la radiografía del problema. Así, aporto un análisis de la génesis, del origen, mismo que hice público desde el congreso anticorrupción de 2001 en Cartagena, Colombia, el que queda sintetizado a continuación.

Si bien hay que reconocer (y me inclino ante Valdez, Breach y tantos más) el aporte heroico de aquellos que se exponen a denunciar a corruptos y narcos, lo que eleva la barrera del atrevimiento de los corruptos, es decir, es una práctica disuasiva, la deficiencia, si se tratara de definir políticas públicas para combatir la corrupción, es que esos trabajos de denuncia y punición dejan el análisis de la causa intocado, ya que el problema ético no se puede atacar eficazmente como se hace, con un 'pórtate bien' o 'sé bueno' o con un letrero afuera que dice 'educación en valores' (lo cual sería válido hasta para una escuela satanista) o ‘empresa socialmente responsable’ y si bien la forma estándar de atacarla ha sido elevando el tamaño de las penas o los procedimientos de transparencia, eso entraña otro problema. He sustentado en otros escritos que el problema de la corrupción se origina en la cultura del 'premio y castigo' (proveniente de la cultura judeo cristiana), pues el problema ético se da no frente a la autoridad, sino frente a uno mismo, solo, frente a la pregunta: ¿Esta acción 'es valiosa' o lo contrario? ¿Se vale o no se vale? es decir, ahí donde 'nadie te ve', CUANDO APARENTEMENTE DESAPARECE EL CASTIGO, es donde se define si eres ético o no, ahí donde estás solo con el arca abierta, pues es imposible tener un policía vigilando a cada persona las 24 hs (¿lo eres?), pero si lo que existe es la conciencia de que MI ACTO ME RELACIONA CON TODO LO OTRO y ES LO QUE ME DEFINE realmente, pues sin mis actos, socialmente no existo, sin espejo no tengo forma de saber quién soy y sólo en la conciencia de pertenencia me importa el otro y empiezo a tener conciencia ética (es una forma de identidad grupal), pero si el ataque a la corrupción se plantea desde el aumento del castigo o de la vigilancia, aunque en comparación con estados anteriores corruptísimos se vea avance, como con el robo de combustible o de todo lo robable en cualquier secretaría, el origen del problema queda ileso, fortaleciendo al esquema que genera a la misma corrupción, o si se plantea desde la moralina del castigo divino, del ojo que observa siempre, las razones de mi actuar siguen siendo definidas desde afuera, como temor al castigo, no como el PROBLEMA DE QUIÉN SOY, O DEL VALOR DE LA ACCION EN SI (ética), sino a partir de las consecuencias, pero si éstas vendrán hasta después de la muerte, pues ¡A vivir la vida! que luego ya veremos (ahí los satanistas tienen gran ventaja respecto de los abundantes cristianos no éticos, pues siendo vertical, autoritaria y patriarcal tal doctrina, no abre el espacio para el ejercicio ético sino que se queda en el ámbito del temor, de la externalidad. Un fulano que por el contrario considerase que el fin justifica pasar por encima de otros, como doctrina, o donde el otro vale lo que una cabeza de ganado porque es un goyim, ya no tiene que sufrir su actuar pues partiendo del fanatismo de su doctrina, no está en contradicción al hacer daño a un subser, o como apuntaba Fanon, a quien ‘no es’).

Entonces, la única forma de generar ética es a partir de la VIVENCIA ETICA, nunca a partir del discurso ético, la cual significa que partiendo de experimentar el SER RESPETADO, se puede aprender a RESPETAR AL OTRO en tanto que es UN IGUAL o yo mismo en otra manifestación, manejando los conflictos desde tales parámetros, desde la comparación empática, sin embargo, una educación impartida por una estructura paramilitar donde el respeto preponderante vivido no es 'al otro igual' sino al 'otro autoridad', no genera el respeto al otro sino el temor al castigo y la IDENTIDAD DE SOMETIDO, y el otro es respetable por la vía de la autoridad, no por la vía del 'valor de igualdad del otro', que es el máximo valor de convivencia democrática. (Por eso no vale más el voto de slim que el tuyo)

Así, la única forma de educación que puede generar una vivencia orientada hacia la ética es la que para empezar, respeta, no define previamente los contenidos, y más bien acompaña la natural curiosidad del ser humano en la práctica de un grupo donde se va aprendiendo la convivencia respetuosa y los acuerdos consensuados, es decir, la educación activa (por cierto, NO la que se vende cara CAMUFLADA COMO ACTIVA pero ACTUANDO bajo la estructura paramilitar y curricular SEP, y que OSA DECIRSE ACTIVA), y desde aquí habría que retomar realmente a Freire, a Montessori, a Gramsci, etc, no para tomar sus conceptos y convertirlos en 'técnicas de escuela', sino para hacer una 'no escuela'- taller que acerca materiales didácticos adecuados a los menores (y luego de cualquier edad) para que el individuo a su gusto, con gusto y a su ritmo, sin depender de evaluaciones ni de un sistema de amenazas, viva jugando (siendo lo que es: un niño) y en tal actividad aprendiendo (eso entre otras fue lo que demostró M. Montessori), desarrollando sus mejores facultades y gustos, siendo más feliz que obediente, sin dejar de aprender el respeto que sus compañeros y sí mismo merecen.

Esa VIVENCIA es el único verdadero generador de respeto por el otro, el único verdadero germen democrático, la única forma de aprender a vivir éticamente, que es la empatía de CONSIDERAR AL OTRO, VERSUS los sistemas de COMPETENCIA y CONTROL, donde de lo que se trata es de 'ganarle al otro', de humillar al otro para destacar uno frente al grupo en lugar de entenderse 'uno como parte integral del grupo', de desintegrar el verdadero tejido social (sin saberlo), de manejarse en castas de acuerdo al puntaje de todo tipo de evaluaciones, de ver todo y a todos como objetos de nuestro juicio y puntaje y del juicio de los superiores, de reducir el valor del ser humano a tales evaluaciones y concursos y con todo ello, de contravenir la auténtica experiencia democrática, la auténtica identidad de pertenencia, de integración, aquella que nos lleva a percibirnos y a ser uno con todos. El respeto en la familia viene a ser también condición de una mente democrática.

En los deportes se maneja la competencia individual dentro del equipo y la competencia entre equipos, dentro de un discurso de 'pertenencia al equipo' (lo que podría sonar democrático), priorizando tal competencia sobre la visión de unidad, destacando y premiando la superioridad sobre el otro, antes que la igualdad, a partir de una ESCACEZ ARTIFICIAL DE PREMIOS, lo mismo que en política y en la guerra, donde aunque el discurso sea engañoso, en lugar de velar por el bien común, se apuesta a la superioridad, a la humillación del otro y a tomar para sí los bienes que podrían corresponder a otros o a todos. Interesaría más saber qué genera y comparte alguien con sus congéneres que de qué manera gana para sí lo que pudo compartirse.

"Me asomé a una de esas nuevas llamadas 'escuelas' y me sorprendí viendo cómo, a la orden del maestro, todos pasan al mismo número de página de libros iguales, al mismo tiempo. El lector se sorprendería de ver con que facilidad igualmente estos muchachos entregan sus vidas a los brazos de la explotación y la guerra" C. Freinet.

Querer reducir la democracia a un voto, típicamente desinformado y además sometido a procesos fraudulentos, es algo que hemos pagado muy caro en términos de avance social, bienestar y conciencia, pero ahora que se logró rebasar al fraude, es fundamental y urgente entender cómo cimentar el cambio para que sea irreversible.

Entonces, ETICA Y PRACTICA DEMOCRATICA son una unidad inseparable, aunque haya quien cree que puede hacer una 'educación en valores' dentro de una estructura paramilitar. Así mismo, el RESPETO Y LA LIBRE DEFINICION de los contenidos del aprendizaje diario también resultan una unidad indivisible, lo que resulta formalmente CONTRARIA AL POSITIVISMO APLICADO AL SER HUMANO, AL CONDUCTISMO, a la teoría curricular, a los verbos evaluables de Bloom, a tener amenazados a los niños con las evaluaciones y a todas sus derivaciones, sean constructivistas, sean evaluación por competencias, sean objetivos cognitivo-conductuales, sea la aplicación del ISO 9000 y su aseguramiento de la calidad de las evaluaciones del Conocer, sean técnicas para lograr la 'calidad educativa', sean programas para lograr la eficiencia de aportación de mano de obra calificada a la industria, sean los recortes al interés por las humanidades, sean los miles de trabajos orientados a estandarizar las evaluaciones de alumnos, maestros, escuelas y universidades de la OCDE, sea el INEE, TODO ESO ES BASURA Y UN GRAN OBSTACULO CONCEPTUAL, si lo que pretendemos es la ética, es decir si lo que queremos es ir al fondo de la mentada ANTICORRUPCION que persigue la 4a T.

Todo ese obstáculo es para efectos educativos el ENEMIGO FILTRADO EN LA MENTE de quienes no ven más que superficies, el enemigo implantado en moldes educativos de los abuelos sin analizar sus tripas, o nuestro enemigo acérrimo que es la mafia de mafias empujando siempre hacia convertirnos más y más en la sociedad sometida, antidemocrática por antiética sin saberlo, esclava de un sistema financiero – fiscal, que cada día chupa unas gotas de sangre de cada uno de nosotros, mientras sigamos permitiéndolo. La ausencia de la práctica ética, viviendo en un mundo totalmente jerarquizado, vertical, paramilitar en todas las expresiones de organización familiar y social, donde sólo nos queda adaptarnos a esas autoridades corruptas y ser explotados o morir, es parte de la mencionada matrix, la fantasía colectiva de la inamovilidad del sistema, el temor a plantear alternativas a la forma de conseguir alimentos, educación y otros bienes y servicios básicos es el absurdo de nuestra cárcel mental.

feril.jor@gmail.com