Municipios

Culpan a pepenadores de afectar operatividad de relleno sanitario

febrero 15, 2019

A cuatro años de que venza el contrato de la concesión del servicio de recolección de basura y manejo del relleno sanitario, la empresa Promotora Ambiental S.A. (PASA) culpa a los pepenadores de afectar la operación de este último.

De acuerdo con testimonios de pepenadores que se encargan de separar los residuos que pueden ser reciclados, constantemente reciben malos tratos por parte del personal de la empresa, la cual ahora los ve como un problema, a pesar de que desde el inicio de la concesión permitió esta labor, inclusive al estar claramente prohibida en el contrato.

La empresa PASA se había comprometido en el contrato firmado durante la administración del ex alcalde Pablo Anaya Rivera a realizar la separación de los desechos y al reciclaje de materiales; sin embargo, hasta el día de hoy no ha cumplido con la cláusula.

Durante los últimos años, directivos de la empresa han calificado como peligrosos a los pepenadores, quienes se arriesgan al trabajar muy cerca de la maquinaria pesada, pero les han resultado mucho más incómodos cuando éstos han encontrado irregularidades en la operación, como el hecho de que estén recibiendo residuos biológico-infecciosos; lo cual ocurrió durante el mes de septiembre del año pasado cuando hallaron parte de un muslo humano.

Dicho relleno sanitario ha superado su capacidad y no obstante que la empresa presuntamente cuenta ya con un terreno para la instalación de uno nuevo, los camiones con basura la siguen depositando en el mismo sitio, el cual siempre operó como un tiradero al aire libre.

La Promotora Ambiental S.A., además, ha incurrido en otras irregularidades como el manejo de los lixiviados, los cuales son almacenados en una presa que continuamente presenta derrames que acabaron con la vida en un arroyuelo ubicado a escasos metros del relleno, situación que también está prohibida por la legislación federal.

En enero pasado se registró un derrame de lixiviados, causando molestias entre las familias que habitan cause abajo por los olores fétidos que emanaban del arroyo.

Pese a ello, trataron de negar tal accidente, como ha ocurrido en innumerables ocasiones desde que hicieron de la concesión.