Política

Seguridad Pública, el tema eje de Veracruz

febrero 15, 2019

Como era previsible, los temas de inseguridad, la parálisis que ha ocasionado la disputa por la Fiscalía General del Estado entre el grupo panista que comanda el ex gobernador Miguel Ángel Yunes con el gobierno morenista, y la violenta disputa entre grupos criminales que transitan hacia distintos modelos de actividad delictiva, se han convertido en el eje principal de la agenda pública veracruzana.

Más que los aspectos económicos que de suyo tienen sus propios tiempos y manera de ser atendidos en el contexto de una estrategia nacional, la inseguridad se ha convertido en la principal demanda de la ciudadanía y es un asunto al que la gestión de Cuitláhuac García le debe dedicar especial énfasis en su atención.

Si bien se trata de un problema estructural, cuyos orígenes se encuentran en el descuido y hasta complicidades entre la delincuencia y algunos sectores de los gobiernos que encabezaron Javier Duarte y Yunes Linares, no es de desestimarse orígenes e intenciones oscuras a la inusual actividad de organizaciones en las que se han pulverizado tales grupos por toda la entidad.

Tampoco se trata de establecer que la inseguridad es provocada artificialmente en el contexto de la batalla que ha decidido emprender contra la administración estatal de Morena por cuenta de distintos grupos políticos, señaladamente el que encabeza el ex gobernador panista-perredista. Sería absurdo plantearlo de esa manera, sin embargo, las pifias legislativas, las delaciones al interior del gabinete y las dificultades financieras han contribuido de forma notable a que la percepción ciudadana sobre la inseguridad registre los mismos niveles de preocupación que existían en gobiernos anteriores.

Si a lo anterior se le agregan irresponsables declaraciones como las del secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, quien habría tratado de justificar sus escasos resultados con el argumento de que no entendía las quejas ciudadanas cuando los veracruzanos ya estaban habituados a vivir en este ambiente de violencia, abonan en efecto para la crítica y la falta de certidumbre en la capacidad profesional del funcionario.

El componente político como factor altamente influyente en las condiciones de seguridad es una realidad indiscutible y por ello mismo, su eventual solución demanda un esfuerzo conjunto entre la acción política y una eficiente operatividad del responsable de conducir el aparato estatal de la SSP.

Es probable que el funcionario haya sido rebasado –o desconozca por su proveniencia regiomontana– que Veracruz es, acaso, la entidad más compleja del país, dados sus componentes étnicos, culturales, económicos y sociales que la convierten en una región del país única.

Urge pues que el titular de la SSP aprenda y comprenda rápidamente que no es con justificaciones verbales como se resuelven y contienen las demandas ciudadanas.