Cultura

Movimiento muralista: imagen de la conciencia colectiva de Nación

febrero 03, 2019

El muralismo contribuyó a la construcción del imaginario colectivo de la Nación a través del arte plástico, sustentado en la propuesta de reconstrucción nacional que surgió a partir del movimiento revolucionario; artistas, intelectuales y pintores, coadyuvaron creando un arte público que buscaba mostrar el pasado indígena, generando una estética mexicana.

Después del triunfo de la revolución, fue necesario modernizar al país y construir una nueva identidad nacional, que se dio con el ascenso de Álvaro Obregón a la presidencia, entre 1920 y 1924. Durante este periodo se articularon una serie de reformas sociales, donde la educación cobró suma importancia. José Vasconcelos fue nombrado secretario del Ministerio de Educación Pública en 1920, encontrando que el 90 por ciento de la población era analfabeta; este hecho definió su plan educativo; con el objetivo de acceder a una mayor cobertura nacional, inició un proyecto de educación popular a través del arte y la cultura sustentado en la ideología de la revolución mexicana, convocando a una cruzada por la educación pública. De tal forma, el arte fungió como elemento social integrador, revelador de la historia de México, que expresaba a través de símbolos, alegorías y colores la dignidad de un pasado indígena; convirtiéndose en un elemento homogeneizador que fortalecería la identidad y la unidad nacional.

México necesitaba de un arte grandioso accesible a toda la población, mismo que se concretó en los murales pintados por Rivera, Orozco y Siqueiros, elaborados por encargo de Vasconcelos, donde se desarrolló la propuesta de un arte monumental con carácter didáctico y populista.

El antecedente directo al surgimiento del muralismo en México fue la exposición realizada en 1910 en la Academia de San Carlos por el pintor, filósofo y escritor Gerardo Murillo, mejor conocido como Dr. Atl, nombre náhuatl que significa agua; el objetivo de dicha exposición era mostrar cuadros de carácter nacionalista, en respuesta a la exposición del pintor español Ignacio Zuloaga y Sorolla, traída por indicaciones de Porfirio Díaz para conmemorar el centenario de la Independencia. El Dr. Atl, quien era maestro de la Academia de San Carlos, en 1921 pintó murales en el ex Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, edificio que fue destruido posteriormente. Por otra parte, la obra del grabador José Guadalupe Posada, que retomaba elementos de la cultura popular, fue una fuerte influencia en las temáticas de la pintura mural mexicana.

Se ubica 1921 como el año de inicio del movimiento muralista Mexicano, que bajo la égida de Vasconcelos se desarrolló como un movimiento social y político, teniendo como fundadores a Siqueiros, Orozco y Rivera, quienes crearon el sindicato de pintores y escultores para difundir sus ideas acerca del muralismo.

David Alfaro Siqueiros nació en la Chihuahua en 1896 y murió en la Cuernavaca en 1974; estudió en la Academia de San Carlos, posteriormente se trasladó a París donde conoció en 1919 a Rivera, con quien viajó por Italia para estudiar la técnica renacentista de pintura al fresco. Su ideología política comunista lo llevó a estar preso en la cárcel de Lecumberri. Entre sus muchas obras destaca el mural la "Marcha de la Humanidad", ubicada en el Poliforum Cultural Siqueiros.

Por su parte, José Clemente Orozco nació en Jalisco en 1883, originalmente estudió en la Escuela Nacional de Agronomía, y posteriormente en la Academia de San Carlos. Por un tiempo vivió en Estados Unidos; en 1922 conoció a Rivera y Siqueiros, uniéndose al movimiento muralista; entre su obra destaca el mural "Reconstrucción" que se encuentra en la ciudad de Orizaba; así como los frescos del Hospicio Cabañas en Guadalajara; murió en la Ciudad de México en 1949.

Diego Rivera nació en Guanajuato en 1886, estudió en la Academia de San Carlos y posteriormente en París y España, donde fue amigo de Picasso; algunos de sus más grandes murales son "Sueño de una tarde dominical Alameda Central", y "La Creación", ubicada en el Colegio Nacional Preparatorio; entre su vasta obra se revela la esencia de la cultura nacional, empoderando la imagen de la mujer mexicana. Rivera murió en 1957 en la Ciudad de México.

Es importante destacar el alto manejo técnico de estos grandes pintores, su dominio del dibujo, la pintura al fresco, la técnica del encausto, así como su amplia preparación y cultura, su formación cosmopolita, manejo de idiomas, el compromiso con su trabajo aunado una gran creatividad y una alta convicción social. Lo que les permitió crear en los muros de nuestro país los grandes murales que generaron la identidad de la estética mexicana, dejando muy clara la función social del arte nacionalista.