Política

Cinismo funambulesco

enero 16, 2019

Acuerpado por los reductos legislativos del yunismo y ensimismado en una batalla personal –como si las instituciones fueran patrimonio de un individuo– para quedarse en un cargo que desde su llegada en el gobierno del panista Miguel Ángel Yunes ha sido utilizado como instrumento de venganza política más que de procuración de justicia, el fiscal ,Jorge Winckler Ortiz, acaba de hacer un extraordinario descubrimiento de la relación causa-efecto en los hechos delincuenciales que lo pinta a la perfección.

Según el abogado de la familia del ex gobernador, ha sido la falta de coordinación entre el gobierno del estado y la Fiscalía General del Estado (FGE) la razón del incremento en los delitos de feminicidios y en generan en la inseguridad .

Winckler Ortiz asegura además que con la llegada del nuevo gobierno, "ya ni siquiera contestan el teléfono para atender temas urgentes como detenciones en flagrancia que puede hacer la Secretaría de Seguridad Pública", y recuerda que cuando Yunes Linares ocupaba el poder Ejecutivo y existía algún problema severo, con una llamada "lo resolvíamos en tres segundos".

Es difícil saber a qué clase de conflicto serio se refiera el bisoño fiscal cuando afirma lo anterior porque durante el yunismo se multiplicó la inseguridad y la procuración de justicia se aplicó de manera sesgada y parcial, salvo aquellos casos que por razones políticas le interesaban al mandatario o asuntos personales considerados prioridad de estado, como aquel operativo que movilizó a personal y recursos técnicos y económicos para hallar el perrito extraviado de la madre del ex director de Comunicación Social, Elias Saad.

Comunicativo como nunca, el funcionario estatal que se encuentra de cara a un juicio político por su mal desempeño, ahora sí considera que deben quedar atrás las diferencias personales cuando éstas afectan a las instituciones y por ende a la sociedad.

De no ser por tratarse de un asunto tan serio como es el abandono y el uso faccioso y parcial de la procuración de justicia en los últimos años, la pontificación del fiscal sobre la importancia de las relaciones interinstitucionales y a su vez con la sociedad, sería motivo de risa y chascarrillo, pero cuando lo hace victimizándose y pretendiendo aparecer como un funcionario honesto, vertical y sobre todo eficiente, debe ser motivo adicional para que la Legislatura tome cartas en el asunto, y haga valer la determinación de la inmensa mayoría de los municipios veracruzanos, de organizaciones civiles y de la sociedad misma para que la impartición de justicia deje de ser una cínica caricatura y se convierta en una realidad para una sociedad tan agraviada y lastimada como la veracruzana.