Política

AMLO, al primer apretón, salta la miasma

enero 13, 2019

Nadie puede sentirse robado, porque desde hace 12 años –por no decir 20, da igual–, el ahora Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, había denunciado, con terca necedad y persistencia, que la nación estaba integrada por un mar de corrupción e impunidad y que ningún presidente, desde Miguel de la Madrid hasta Enrique Peña Nieto –éste acreditó su corrupción personal con la devolución de la casa blanca, producto de trastupiges– hacía algo; más bien formaban parte de este sistema que permitió que nos ubiquen entre los 135 países del mundo más corruptos.

Ese alto honor de corrupción e impunidad –el que no transa no avanza o el que se mueve no sale en la foto– era parte de la lubricación del sistema para, por un lado, mantener al pueblo en la miseria mediante migajas y acreditar una democracia ficticia; por la otra, que un pequeño grupo de bandidos aparezcan en la lista de Forbes, gracias a la connivencia de la Secretaría de Hacienda y sus distintos instrumentos de fiscalización financiera, así como las procuradurías de Justicia de todo el país, al igual que los poderes judiciales de todos los niveles que, haciéndose de la vista gorda, son cómplices o complacientes de que en los actuales momentos haya que enfrentarse a una guerra que no es nada fácil.

En principio, mediante reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a distintas leyes locales y federales, se creó la falsa expectativa de que se estaba viviendo en un sistema democrático y de derecho, cuando en la realidad todo era una farsa; tan es así que pasaron más de 30 años en que, ante la desesperación de la miseria en que viven más de 53 millones de mexicanos, una parte de esta sociedad, en una actitud desbordada, dijo un "¡ya basta!", rompió el andamiaje de corrupción e impunidad, y ahora toca encausar al país por el mejor camino posible, sin que quiera decirse que es una perita en dulce, sino todo lo contrario, es una lucha más difícil de imaginar ante las resistencias de las riquezas mal habidas.

Si para muestras basta un botón, ahí está la capacidad de maniobra que ejercen los grupos de poder al atacarse un solo aspecto –esencial para la nación porque afecta seriamente su economía y ha sido el bastión para el desarrollo del país, como es Pemex– como es el robo de los combustibles, en donde, sin discusión, está todo un engranaje de corrupción y complicidad; imaginemos pues lo que vendrá cuando se integren las carpetas de investigación y se evidencie –aunque no sea difícil probar su judicialización–, las personas involucradas porque, sin dudarlo, no han de ser pocas, incluyendo a varios ex presidentes.

Sintetizando, se puede decir que la campaña de escasez de gasolinas y demás productos petrolíferos generó tanta inquietud y escándalo entre los usuarios que alentó el pánico, lo que habla de que la población no pondera los riesgos que ello implica, porque en lugar de serenarse y reflexionar lo que estaba sucediendo al atacarse de raíz el robo desmedido, alentaba más para que el robo continuara fluyendo, esto es, abrir las válvulas de los ductos –exigen los que simulan servir a la sociedad–, sin ponderar que ello contribuía al saqueo de la nación, en lugar de recomendar la ponderación, como racionar el producto, por ejemplo, y que el gobierno hiciera su tarea.

La medida adoptada es congruente con el grave daño que sufre el país y la investigación tiene que ir a fondo, sin perdón ni olvido, sólo justicia a secas, para que sirva de escarmiento a propios y extraños, de manera que no se deje ningún resquicio de duda o engaño, porque es ahora o nunca

Sin duda que habrá varios amparos, pues son muchos los implicados y si aún no existen detenidos, ello sin duda conduce a demostrar que las cosas jurídicas se harán bien, pues la presunción de inocencia y del debido proceso, son derechos humanos que hay que respetar –con independencia del delincuente de cuello blanco– porque en el nuevo sistema penal es garantía y, a efecto de que sean investigaciones robustas, que no se comentan más injusticias como ha acontecido en el pasado, pero de que existe una podredumbre exacerbada en toda la estructura gubernamental, ni quien lo dude, y que la lucha va en serio, por supuesto.

limacobos@hotmail.com / Twitter:@limacobos1