Política

No se engañe, ahí sigue el dragón

enero 08, 2019

El fin del régimen neoliberal coincide con el final de la manifestación extrema de su constante definitoria, la corrupción del sexenio de Enrique Peña Nieto. Calderón y Fox fueron corruptos de forma integral, además de decididamente estultos; nunca, eso sí, a los niveles alcanzados por Enrique Peña Nieto.

El fenómeno de desabasto de gasolina en varias partes del país obedece fundamentalmente a la interrupción del flujo de combustibles en el mercado negro. Tal es el nivel del robo a Pemex. Va mucho más allá de la mera ordeña de ductos, la que ha sido caracterizada por el presidente López Obrador como pantalla del verdadero saqueo, el que sale legalmente de las refinerías de Pemex en pipas ferroviarias y camiones, operados por empleados sindicalizados de Pemex que manipulan lo necesario en los ductos y su presión a fin de que puedan ser intervenidos, pero que sobre todo alteran, simulan y falsifican el papeleo que avala el trasiego de tracto camiones y vagones tanque.

En octubre se hizo público que en el gobierno de Enrique Peña Nieto las perforaciones ilegales en ductos superaron 40 mil. Con todo y lo abrumador de la cifra, lo robado por ese método no es ni pálida sombra de la cantidad robada real que sale legalmente de las instalaciones. Lo que apunta directamente a la estructura cupular del STPRM.

La estructura criminal dentro del gobierno se resiste y las coyunturas crujen, se presenta el desabasto y el asunto es definido sin algodones como un juego de vencidas entre el Gobierno/Estado y la economía informal de la criminalidad de cuello blanco.

Parte del respetable se queja y esto es aprovechado por los operadores y manipuladores de redes sociales para magnificarlo.

El razonamiento para explicarlo puede ser equiparado a cuando hay una fuga en la tubería principal de abastecimiento de agua en una casa, para arreglarla es preciso cerrar el flujo de agua y usar métodos manuales (jícaras) mientras quedan arregladas las fugas y los agujeros.

Realmente no tiene complicación, son tiempos transicionales y las viejas estructuras se resisten. Se entiende el porqué, las cantidades de dinero robadas al patrimonio de todos son abrumadoras. Es mucho lo que pierden y es lógico que se resistan, y faltan cosas por ver.