Sociedad y Justicia

El desarrollo de la banca a través de la historia

diciembre 30, 2018

Uno de los propósitos de año nuevo es, generalmente, alcanzar una buena economía que permita lograr una mejor calidad de vida; algunas personas recomiendan para ello usar ropa amarilla la noche de año nuevo, otras barrer la casa a la media noche, prender velas o sonar campanas; sin embargo, algunas otras prefieren analizar la bolsa de valores o la tasa de interés bancaria para invertir en el año que comienza; probablemente esta última opción resulte ser la más asertiva; en la actualidad todas las transacciones financieras están relacionadas con la banca que cumple funciones, como intermediaria de crédito, administración de capitales y mediación de pagos en la vida cotidiana que de esta forma se involucra directamente con operaciones bancarias.

Sin embargo, la historia de la banca es muy antigua, está ligada al concepto de dinero entendido como trueque, en principio de granos y semillas; comienza aproximadamente en el año 2000 a. c. entre los comerciantes de Mesopotamia, Fenicia, Asiria y Babilonia, destacando estas últimas por la creación de actividades y documentos específicos para actividades bancarias. En Grecia existieron desde el siglo XI a. c. un tipo de bancos que manejaban órdenes de pago a distancia como crédito para los viajeros. Asimismo los templos contaban con cajas de depósito donde se custodiaba dinero y se efectuaban préstamos. Cabe señalar que aunque las primeras monedas surgieron en Lidia cerca del año 650 a. c., correspondió a Grecia y Roma la acuñación de la moneda metálica que circuló por toda Europa.

Posteriormente, durante la Edad Media, debido a la pluralidad del dinero circulante, se realizaron operaciones financieras de cambio de moneda, llevadas a cabo por los llamados "cambistas", que se colocaban en bancos o bancas en las plazas públicas adonde la gente llegaba a realizar sus transacciones. Cuando el cambista no podía cubrir con los compromisos financieros adquiridos, debía manifestarlo públicamente rompiendo con un hacha su banca, de ahí el término "bancarrota".

El concepto de banco que evolucionó en Europa surgió hacia finales de la Edad Media y principios del Renacimiento en las ciudades de Florencia, Venecia y Génova; estuvo en manos de las familias de comerciantes más ricas de Italia: el banco más importante fue el de la familia Medici fundado en el siglo XIV en Florencia, quienes sobresalieron por su capacidad para abrir sucursales en Europa, y fueron los primeros en diversificar las operaciones bancarias

Otro aspecto a destacar en el desarrollo de la banca fue el que llevaron a cabo los Caballeros Templarios, orden militar creada a causa de las cruzadas en 1119 en Jerusalem, quienes entre 1100 y 1300 gestionaron la primera banca que desarrollaba una actividad financiera, operaciones de cambio, técnicas crediticias y transferencias de fondo entre Europa y Medio Oriente.

Elemento fundamental en la historia de la banca fueron los judíos, ellos vivían en barrios separados llamados "juderías", tenían prohibido poseer tierras de labranza, tampoco podían ingresar en ningún gremio artesanal u oficio, ni practicar el comercio; por lo cual se vieron obligados a dedicarse a las actividades financieras y a convertir su patrimonio en bienes muebles, oro, plata, joyas, dedicándose a la banca como actividad fundamental.

Para principios del siglo XVIII la banca se había extendido y desarrollado en Inglaterra, Alemania, Francia, Holanda, Dinamarca. Cabe señalar que en Europa fue en 1661 cuando el banquero Johan Palmstruch empezó a usar el papel moneda, en el Banco de Estocolmo en Suecia, como respaldo del oro o plata recibidos.

En nuestro país el Banco de México, fundado en 1925, regula y controla la política monetaria, crediticia y cambiaria, siendo el responsable de la emisión y circulación de la moneda nacional. De tal forma, México cuenta con un sistema bancario internacional que ofrece servicios del más alto nivel tecnológico. Y, a modo de colofón, tal vez sería bueno hacer una revisión puntual de las tasas de inversión, antes de realizar la lista de propósitos para el año nuevo. ¡Feliz y próspero 2019!