Política

Nestlé, puntualizaciones pertinentes

diciembre 19, 2018

El presidente López Obrador y el gobernador Cuitláhuac García anunciaron ayer la construcción de una nueva planta procesadora de la trasnacional alimentaria Nestlé para cuya construcción se invertirán más de 150 millones de pesos, inicialmente. Inversión dirigida al procesamiento del café. El gobierno federal ponderó que la creación de empleos será tanto urbana como rural.

Esto, se dijo, convertirá al país en la principal sede de la trasnacional para la producción de la línea de cafés solubles que la ha hecho mundialmente famosa, junto con la gama de leches deshidratadas.

Nestlé es una de las empresas corporativas alimentarias más grandes del mundo y sus prácticas han sido severamente cuestionadas tanto en los países sede como por organizaciones internacionales, por depredadoras. Tras años de instalada en el municipio de Coatepec, el uso que hace de las fuentes de agua municipales nunca ha sido transparentado. Existe la extendida sospecha, verosímil por lo demás, que junto con otras trasnacionales instaladas en la zona, no paga por los el uso del agua, parte de la cual venden embotellada a la población. Una importantísima fuente de la plaga de envases de pvc y otros desechables que asuelan al planeta.

El gobierno federal y el estatal hablan de la confianza para con México y bondades similares que los inversionistas corporativos invariablemente dispensan para el anfitrión. La intención no es en absoluto nueva, fue hecha explícita desde principios de 2010.

El asunto reclama de varias aclaraciones. Entre otras cosas porque las variedades de café en los que la empresa está interesada son de baja calidad. Robusta, en el mejor de los casos.

Pero Nestlé es una de las corporaciones alimentarias más conspicuas por depredadoras a nivel mundial. A propósito de esto último, Peter Brabeck-Letmathe, quien fuera su CEO corporativo mundial sostuvo desde 2010 la controversial postura de que el agua no debe ser un bien público, sino privado. Dicho de otro modo, el agua y su distribución deben ser manejadas por empresas privadas porque son más eficientes. Dicho de otro modo, si el agua debe ser administrada y distribuida por empresas privadas entonces no es un derecho humano básico. De ese tamaño.

Nestlé es la empresa insignia de un corporativo alimentario y cosmético mundial que aglutina no menos de una veintena de otros corporativos, principalmente alimentarios. Gerber, por ejemplo; o Loreal en lo cosmético.

Su actual ejecutivo en jefe, Paul Bulcke, empuja en el mismo sentido. Llama a los gobiernos a tomar la iniciativa en la elaboración de estrategias creíbles y rentables para abordar el tema de la escasez de agua subrayando a las empresas, la sociedad civil y otras partes interesadas, las cuales deben estar preparadas para tomar mayor responsabilidad del problema. No está mal, pero al final del día es una forma de propiciar el tránsito a la privatización.

No hay duda de que el agua debe ser cuidada, pero eso es responsabilidad de los gobiernos y de la sociedad, no del interés privado.

Convendría, aprovechando la inercia, que el gobierno estatal enterara al público de los pormenores del contrato o convenio que se tiene con Nestlé para el uso del agua de sus instalaciones en Coatepec. Esto es imperativo antes de festinar nuevas firmas y convenios con una empresa de dudosa y cuestionable actuación pública y privada.